Caballeros 1

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domingo, 22 de noviembre de 2020

Medusa.



https://www.infobae.com/america/cultura-america/2019/01/21/la-historia-de-la-medusa-argentina-que-se-convirtio-en-un-simbolo-del-feminismo-en-eeuu/

lunes, 23 de marzo de 2020

3ª Sesión: Nueve cuentos malvados.




Margaret Atwood comienza su andadura literaria con un  libro de poemas Double Persephone (1961)en él ,Atwood plantea la necesidad de revisar los mitos clásicos. En  el primer relato nos habla de la procedencia del nombre de ese espacio literario en el que transcurren sus historia, Alphilandia, y nos dice que el nombre procede de un poema de Coleridge, Ese río Alf, es el río Alfión relacionado con el mito de Persephone.
    Etimologicamente Persephone es "la que birlla en la oscuridad" como diosa de la naturaleza en un período de su existencia vive oculta en la tierra, fructifica y aparece en la superficie de modo nutricio.


Solo si os gusta mucho la mitologia- Para leer: https://www.circulodorado.com/magiaantigua/magiagriega/el-mito-de-persefone/


Xanadú se ha convertido en una metáfora de la opulencia, gracias sobre todo al poema Kubla Khan de Samuel Taylor Coleridge que comienza con estos versos:
In Xanadu did Kubla KhanEn Xanadú hizo Kubla Khan
A stately pleasure-dome decree;construir una maravillosa cúpula del placer;
Where Alph, the sacred river, ranDonde Alf, el río sagrado, corría
Through caverns measureless to manA través de cavernas inconmensurables para el hombre
Down to a sunless sea.Bajando hacia un mar sin sol.

sábado, 15 de septiembre de 2018

Leucipo y Galatea/ Galatea y Leucipo.




La Galatea de este mito era una cretense casada con Lampro, hombre humilde y de carácter “bondadoso”.

Galatea se quedó embarazada, sabía que  su esposo ansiaba un hijo varón y expresaba su intención de abandonar al bebe en caso de que fuera una niña ( razón por la que entrecomillo el adjetivo bondadoso con el que se le retrata en los mitos). Galatea da a luz una hija y desesperada busca ayuda en  los sabios adivinos quienes le aconsejaron que  vista a su hija como varón, y le dé por nombre Leucipo, para que así  Lampro no la obligue a abandonarla. Con los años, Leucipo se volvió muy hermosa y llegó el momento en que ya no se podía ocultar su verdadero sexo, pues su cuerpo desbordaba delicadeza y femineidad.

Temiendo por la vida de su querida hija, Galatea acudió esta vez a poderes más altos y se dirigió al templo de Leto (madre de Apolo y Artemisa) y allí pide a la diosa que cambie el sexo de su niña. Leto se apiadó de sus súplicas y la hermosa doncella fue convertida en un guapo varón.

 

lunes, 19 de octubre de 2015

El fracaso escolar, Arantza Portabales

De pequeño siempre suspendía Lengua. Quizá por eso ahora sigo sin saber si enamorarse es o no un verbo reflexivo.



Arantza Portabales nos hace una pregunta a los lectores, ¿Todos somos Narcisos?
Esto nos hace reflexionar ya que cada persona tiene una perspectiva diferente de lo que se entiende por amor. Vemos como en el mito clásico, Ovidio; nos muestra el egocentrismo de Narciso como un elemento destructivo.
En el relato de Wilde El reflejo , el autor nos presenta  el egocentrismo como una cualidad inherente al ser humano.
Nuestra respuesta a Arantza; Todos somos egocéntricos , si no nos distanciamos ligeramente de nosotros mismo ,corremos el riesgo de que nos habite la destructiva soledad.



lunes, 29 de abril de 2013

Don Juan y el mito vampírico.

Un estupendo artículo sobre el mito del vampiro: AQUÍ
Acaso el primer vampiro surgido del miedo y del deseo fue femenino. En una tradición venida quizá del mito asirio babilonio, la hembra Lilitou, o Lilith o Ardat Lili, que fue esposa de Adán antes de Eva, un día cometió blasfemia y Dios la desterró a una orilla siempre oscura del cosmos, desde donde llegaba por las noches a producir sueños de lujuria en hombres y mujeres y a robarles semen, líquidos vaginales y embriones. Hay vampiros y algunas vampiras en el Satiricón de Petronio, en los relatos de Sheherezada, en cuentos en verso de Goethe y Victor Hugo, en cuentos fantásticos de Hoffman, de Nodier, de Theophile Gautier, del doctor Polidori (secretario o supuesto seudónimo de Lord Byron), en la delirante Smarra de Nodier, en Carmilla de Sheridan Le Fanu, en algún relato de Horacio Quiroga, e incluso en poemas de Baudelaire.
Durante todo el siglo XIX el vampiro floreció literariamente en las mitologías de los románticos, los decadentes y los simbolistas. A través de sus avatares en los relatos escritos, Nosferatu/Drácula es un tenebroso Don Juan, un fatal “macho sombrío” que prefiere vampirizar mujeres más que hombres y que después de seducirlas, las viola mordiéndolas con los grandes caninos simbólicamente fálicos y las hace morir y luego las resucita como inmediatas vampiras dedicadas a su servicio y a su vicio.
El satanismo es una de las condiciones del vampirismo. La elegante figura de Byron, su palidez, su defecto físico, su vida escandalosa en la que destacan el adulterio y el incesto y su muerte apasionada corporifican la leyenda. Es la representación carnal del Don Juan pero su satanismo implacable lo liga con el vampiro y su poesía acaba de redondear el parecido.

viernes, 1 de julio de 2011

Las Amazonas.

Los Mitos de Homero que es  el nombre tradicionalmente asignado al autor de las dos más grandes obras épicas de la antigua Grecia: la ILIADA y la ODISEA. Aunque nada se conoce de Homero, se estima que vivió entre 1159 y 865 a. de C. Muchas ciudades reclaman haber sido su cuna: Argos, Atenas, Rodas, Salamis, Chipre y Smirna y algunos suponen imposible que un solo autor haya podido con se mejantes obras.
Desde el punto de vista lingüístico e histórico, los relatos pue den situarse en las ocupaciones griegas en Asia Menor en el siglo IX a. de C. Las amazonas es uno de los mitos que encontramos en la Ilíada.
AMAZONAS:En la mitología griega, una nación de mujeres guerreras con quienes los griegos combatieron a menudo. La historia de las Amazonas probablemente se originó en una variante reiterada en muchas culturas, respecto de una tierra tan remota que superaba los conocimientos geográficos griegos. Los cuentos comenzaron a acumularse. Popularmente, vivían al sur de Rusia. La palabra estaría formada por el prefijo negativo am", falta de y "seno". La historia cuenta que o bien les amputaban un seno o se las ataba con cueros muy tensos para impedir el desarrollo de uno de los senos, facilitando así el uso del arco y la flecha. Muchos estudiosos niegan esta idea.

En 1540, los españoles, comandados por Francisco de Orellana (1490-1546), encontraron en las selvas tribus de mujeres guerreras que combatían con fie reza al lado de los hombres al norte del Brasil y dieron su nombre al río Ama zonas. El infortunado Orellana habría de morir, precisamente, más tarde cuan do su barco zozobró y él se ahogó en el río Amazonas.

La leyenda de las Amazonas mezcla mitología, tradición e historias muy antiguas. Según los investigadores, estas tribus capturaban hombres para forzarlos a convivir con ellas hasta que quedaban embarazadas. Luego los mataban o expulsaban de sus tierras. Los hijos varones eran muertos o devu eltos a sus padres y las mujeres conservadas para mantener la cohesión del conjunto.

La novena tarea de HÉRCULES fue quitarle el cinturón a Hlpólita, reina de las Amazonas. Tuvo éxito, pero Hipólita murió. En otro relato, es Teseo quien las ataca y en algún momento se casa con Antíope, la hermana de Hlpóllta. Como aliadas de los troyanos, tomaron parte en la defensa de TROYA, donde su reina de entonces, Pentesilea, fue muerta por AQUILES luego de que la aguerrida muchacha matara a varios guerreros griegos.
Pero ¿existieron en realidad las Amazonas?
Se conservan numerosas referencias historiográficas en la obra de Herodoto, Hipócrates o la literatura romana y como vestigios arqueológicos podemos citar tumbas encontradas en Kazakhstan y Ucrania donde aparecen mujeres enterradas con armas lo que nos habla de su participación en batallas.
Lo normal es pensar que estamos ante sociedades matriarcales tan alejadas del modo de vida griego que explicarían el mito creado en torno a las Amazonas.

miércoles, 25 de mayo de 2011

לילית





לילית

Lilith muestra su insubordinación y sus desacuerdos con Adán en diversos aspectos, entre ellos en relación a la posición sexual que debían tomar cada uno, él quería situarse encima cosa que ella no toleraba dado el mismo estatus que ostentaban ambos, esto hace que Lilith busque una solución y mediante la seducción consigue el nombre de Yahweh cuya pronunciación hace que le salgan alas con las que salir volando del paraíso. Llega a las costas del Mar Rojo donde reside en una cueva. Se dice que hace a los demonios del mundo sus amantes, engendrando y pariendo nuevos demonios. Yahweh mandó tres ángeles a buscarla que le exigieron retornase, cuestión que ella rehúsa. Los ángeles le informan que matarán a cien de sus hijos demonios cada día que se niegue a volver. Lilith responde que prefiere esos designios que volver con Adán. En respuesta a la amenaza cumplida por los ángeles Lilith proclama su venganza de muerte a los hijos de Adán, a los niños recién nacidos, a los hombres en su sueño robándoles su semen.
Vemos porque es un prototipo romántico, Lilith se atreve a desafiar la voz dominante, discutir su propio rol y desobedecer las ordenes del Creador. Una mujer que ha abierto las puertas de lo prohibido. Actitud que la ha configurado al margen del matrimonio, contraria a los nacimientos e hijos, instigadora del deseo vedado y fomentadora de la desobediencia frente a las normas sociales.

domingo, 2 de enero de 2011

A Plenilunio.

Sabemos que la luna es símbolo de los ritmos biológicos. La observancia de sus ciclos de crecimiento, decrecimiento y desaparición, nos da la idea del devenir, nacimiento, transformación y muerte. Esa luna que mengua y que se dirige indefectiblemente a la fase oscura, es asimilada en todas las mitologías a un estado de desaparición momentánea asociada a la muerte, en los casos en que se relaciona con algún tipo de ritual iniciático
Representa la medida del tiempo, desde épocas inmemoriales el hombre marcó los meses lunares en marfil, en piedra, los pintó en las cavernas, en las rocas. A esto sumamos los aspectos que la unen a lo femenino, los embarazos, los animales, la caza, el destino del hombre después de la muerte y las ceremonias de iniciación. Ya el hombre arcaico percibió el patrón de variación de la luna, así estableció diversas relaciones entre el astro y los demás aspectos de su vida.
En mitología, la luna representa al primer muerto y al reino de los muertos evoca lo tenebroso, y alude además el conocimiento conceptual. Al relacionarla con Jano, divinidad de las puertas y los accesos, de los puntos cardinales y los comienzos, este astro se transforma en puerta del cielo y del infierno, se la asociará con Hécate, divinidad de las encrucijadas y antigua diosa madre que quedó reducida a sus aspectos oscuros, seguida de perros negros. Hécate es temida como Señora de las enfermedades y su asociación con la muerte.
Los celtas irlandeses juraban por la luna. Cada pueblo ha visto diferentes cosas en las manchas de la luna, animales, rostros, una niña llevando dos baldes de agua, los turcos tártaros del Altai creen ver un caníbal que fue sacado de la tierra por los dioses para proteger a la humanidad. Otros ven distintos animales según la fase de la que hablemos y han elaborado toda una mitología específica en relación con cada fase, esto último ocurre entre pueblos de Asia Central como los buriatos, los gold, los ghiliacos.
Otra asociación viene en relación con la personalidad, se refiere a nuestras pulsiones más viscerales e instintivas, es lo primitivo que duerme en nosotros, al mismo tiempo que las ensoñaciones y los fantasmas atávicos de nuestro pasado remoto que han envuelto por milenios nuestro desarrollo psíquico.

martes, 30 de noviembre de 2010

Peter Pan

Es poco e incierto lo que Barrie nos relata sobre Peter. Vive en el País de Nunca Jamás con los Niños Perdidos. "Son los que se caen de sus cochecitos cuando sus niñeras están distraídas. Si a los siete días no son reclamados, se los envía al País de Nunca Jamás", le explica Peter a Wendy cuando se conocen. Está claro, el hogar de Peter es un orfanato y él es uno de esos niños perdidos. Por eso no sabe de besos. Pero ¿qué pasó con los padres de Peter? Cuando él confronta su breve nombre con el extenso de Wendy - Wendy María Angela Darling- siente que el suyo es demasiado corto y nada "querido". Esto nos hace pensar en esa herida narcisista que a todo niño huérfano le duele cuando se compara con el que tiene padres. Es también desde su amor propio herido que dice con despecho: "no tengo ni quiero tener una madre. Todas ellas son personas mayores pasadas de moda". Para Wendy, en cambio, la orfandad de Peter es una tragedia. Cuando ella le pregunta por su edad, él dice que no lo sabe, sólo recuerda que se escapó el día de su nacimiento, cuando escuchó hablar a sus padres de lo que él sería cuando fuese hombre. "No quiero ser nunca grande. Quiero ser siempre un chico". ¿Qué habrá significado para Peter es supuesto diálogo entre sus padres?. Seguramente lo habrá entendido como un apuro para que creciera, como una no aceptación de su niñez. Todo lo contrario le ocurría a Wendy. Este hecho favorece la decisión de ella de irse, sabe que su madre siempre estará dispuesta a volver a recibirla. En cambio, para Peter las cosas son distintas. Le confiesa a Wendy que durante largo tiempo tuvo la esperanza de que su madre conservaría la ventana abierta para él, esperándolo. Pero esto no ocurrió. Cuando, en un momento de la historia, Wendy proyecta regresar al lado de su madre, Peter no piensa hacer lo mismo. Encontrar a su madre podría significar el riesgo de crecer. Abandonar el País de Nunca Jamás sería enfrentar una realidad que obstinadamente niega: la del paso del tiempo. Ese tiempo que, además, también habrá transcurrido para su madre. Peter necesita permanecer niño porque necesita una madre, la suya no fue ni continente ni cobijante. Fallando en su función de sostén, se le caían los niños. Es así que Peter no puede crecer y, menos aún, dar lo que nunca tuvo. Wendy significa para él esa ilusión de una madre siempre joven que se ofrece a cuidarlo. Del padre de Peter se sabe menos aún ya que, fuera de una sola referencia, Barrie no vuelve a mencionarlo en ninguna parte.Pan era un dios griego, protector de los rebaños y de los pastores. Se lo representa llevando en la mano la flauta o caramillo, cuya invención se le atribuye. Tenía cuernos y pies de cabra y el cuerpo cubierto de vello. Mitad hombre, mitad animal. Peter tiene también un halo silvestre. Cada vez que visita la casa de Wendy deja un reguero de hojas secas. Y Barrie dice muy claro que esas hojas "no proceden de ningún árbol que se críe en Inglaterra". Así que este es un dato más que lo confirma: Peter es extranjero, griego sin duda. Además, en la mitología romana el equivalente de Pan es Fausto. Tanto en la versión griega como en la romana, este dios es un seductor. Más aún, un perseguidor de mujeres. Varias ninfas griegas fueron seducidas por él, entre ellas Eco, la misma que tuvo un final desdichado por su amor a Narciso. Se describe a Pan persiguiendo ninfas y muchachos con igual pasión. Otra semejanza entre el dios y Peter reside en que las hadas del País de Nunca Jamás tienen un origen mitológico y eso lleva a pensar en su parentesco con las ninfas. En cuanto al nacimiento de Pan, en una versión aparece como hijo de Hermes y de una ninfa. Era tan feo al nacer que su madre, al verlo, huyó de él temerosa. Peter invertía este hecho diciendo que él se había escapado el día de su nacimiento. Así, la mitología nos confirma el abandono de Peter por parte de su madre. En otra versión se relata que Pan era hermano de Zeus. Sus padres, Cronos y Rea, eran además de esposos, hermanos. Un oráculo le dijo a Cronos que sería destronado por uno de sus hijos. Por eso, los devoraba a medida que nacían. Por un ardid, Rea consigue evitar que Zeus y Pan sean devorados por su padre. La semejanza de Cronos con Layo es evidente: ambos cometen filicidio porque quieren eternizarse en el trono. Por otra parte, Pan es producto de un incesto. No es unívoca la información que nos da la mitología pero, por cualquier camino que se siga, se llega a conclusiones desoladoras: Pan fue despreciado por una madre que no lo deseó, con un padre que intentó asesinarlo siendo, además, un hijo no reconocido y desterrado por los dioses del Olimpo, que lo despreciaban por su simplicidad. Aquí, sin padre, Allá, producto de una unión incestuosa. Las historias de Narciso y Edipo resuenan a su alrededor. Igual que Narciso, queda fijado en la estructura vincular de objeto único. Igual que Edipo, es víctima de un intento de filicidio. Su padre Cronos, como Edipo, comete incesto. Estos datos de Pan, correspondientes a su biografía, han sido usados como construcciones que giran en torno de la vida de Peter. Construcciones que rellenan los vacíos de su historia. Peter como terriblemente enamorado de sí mismo: "la loca presunción de Peter Pan era una de sus más fascinantes cualidades. Para decirlo con toda franqueza, no ha existido nunca un muchacho tan presumido". Barrie describe con acierto la gran atracción que ejerce una personalidad narcisista. "¡Qué lindo soy! ¡Qué hábil! ¡Soy muy lindo, muy lindo!", dice de sí Peter. La intensidad con que utiliza las defensas narcisistas confirma que no tiene otra alternativa frente a la falla de su madre en su función libidinizante

Wendy


Wendy tenía muy pocos años cuando, un día, su madre le dijo muy cariñosamente: "¿Por qué no habrías de quedarte así para siempre?". A pesar de que esto fue lo que le permitió a Wendy enterarse que crecería, también escuchó las palabras de la madre como un deseo: no crezcas. Deseo compartido, además, por el aspecto Peter Pan de la propia Wendy.
La señora Darling era una dama encantadora. Su imaginación, romántica, recordaba a esas cajas que, unas dentro de otras, vienen del enigmático Oriente: por muchas que se descubran queda siempre una más. Su boca, dulce y burlona a la vez, guardaba un beso que, no obstante estar bien visible en el rinconcito del lado derecho de la boca, Wendy no había podido alcanzar. A ese beso se parecía, según vimos antes, Peter. Por otra parte, entendemos ahora un poco más por qué a Wendy le resultaba atractivo quedarse con su madre y, así, no crecer nunca: era una mamá encantadora que prometía siempre una sorpresa y nunca terminaba de cumplirla.
Wendy era la mayor. Luego nacieron Juan y Miguel. La ambivalencia del señor y de la señora Darling con respecto a sus hijos se nos hace evidente: para decidir si se quedaban o no con ellos, ante cada nacimiento hacían y rehacían las cuentas que implicaban su crianza. Asimismo, vemos a papá Darling claramente celoso de los niños en esta escena donde dice: "Te advierto querida que si no consigo anudar la corbata en torno de mi cuello, no podré volver a la oficina. Entonces, tú y yo nos moriremos de hambre y nuestros hijos serán arrojados a la calle". Lo que pretendía era que su esposa dejara de atender a sus hijos para dedicarse a él. Además, el padre de Wendy padecía de verdadera sed de admiración. Notamos que Peter se ajusta perfectamente a esta característica. Por otra parte, la escena de la corbata transcurre minutos antes de la visita de Peter en la que se realiza la conquista. Wendy queda abandonada y excluida por sus padres. Es el momento propicio para el vuelo.

Peter y Wendy

"Soy el capitán de los Niños Perdidos , pero estamos muy solos. No tenemos compañía femenina, porque las niñas son demasiado listas para caerse de sus cochecitos". Es evidente, Peter Pan sabe halagar y decir la palabra justa que seducirá a Wendy. Además, se muestra desamparado y expresa que sólo una mujer podrá consolarlo. Frente a esto a ella no le queda otra respuesta: "Me parece encantador tu modo de hablar acerca de las niñas. Te permito que me des un beso". Como Peter confiesa no haber escuchado nunca esa palabra, Wendy se ofrece a enseñarle el significado besándolo en la mejilla. A él le gusta. Como también le gustaba acercarse muchas noches, sin ser visto, a la ventana de la habitación para escuchar los cuentos de la mamá de Wendy. Ni Peter ni ninguno de los Niños Perdidos sabe ningún cuento. Esto espanta a Wendy. Para ella es perfectamente claro, como para cualquier niño, como para cualquier adulto, que no tener quien nos arrulle es espantoso. Y Peter sabe que Wendy sabe. Eso forma parte también de las técnicas de seducción. Cuando Wendy le dice que no sólo su mamá sino también ella conoce muchos cuentos, está buscando que Peter se quede a su lado. A él la idea lo entusiasma y sus ojitos adquieren un brillo de codicia cuando imagina a Wendy en el País de Nunca Jamás contándoles cuentos a él y sus amigos. Se trata entonces de convencerla para el viaje: "Ven conmigo. te enseñaré a volar sobre el lomo del viento y nos elevaremos los dos y en vez de dormir tontamente en tu camita podrías venirte conmigo a decirle cosas graciosas a las estrellas".
Entre exclamaciones de alegría y asombro, Wendy se rinde tendiéndole los brazos, sellando así el momento del enamoramiento.
En el inicio de la relación, entre Wendy y Peter se evidencia cómo se seducen prometiéndose mutuamente lo que necesitan. Y cómo cada uno escucha, aunque no haya sido dicho, lo que quiere oír. Wendy necesita irse del lado de su madre porque ésta le había pedido que no creciera. Sin embargo, ya estaba signada por su nombre: "to wend" significa irse, encaminarse. Peter le ofrece lo que ella necesita: encaminarla a ser la madrecita de muchos niños.
Volar significa para Peter la búsqueda de una sensación opuesta a la caída sin límites que experimentan los bebés cuando la madre falla en su función de sostenimiento. Víctimas de madres que fallan en esta función son, por ejemplo, aquellos Niños Perdidos que se les caían de sus cochecitos a la niñeras cuando estaban distraídas. Wendy también quiere volar pero no por las mismas razones. Para ella significa, como para los pájaros, hacer su propio nido. Y Peter promete cumplirle este deseo.
Desde el comienzo se nos hace evidente que Peter Pan está en la búsqueda del "objeto único".
Wendy también ha creído encontrar en Peter a su objeto único. Tal como Barrie lo señala "el chiquillo se parecía extraordinariamente al beso del rinconcillo derecho de la boca de mamá Darling". Aunque Wendy no fuera consciente, ese parecido ejerció sobre ella una importancia fundamental ya que hizo que se enamorara de Peter.
La historia de Peter Pan en su totalidad y algunos mojones de la de Wendy, nos hablan del estado de desamparo en el que ambos estaban en el momento de conocerse. Así queda en evidencia como el desamparo opera de motor para la búsqueda del objeto único y el inicio del enamoramiento.

La sirena de Borges

A lo largo del tiempo, las sirenas cambian de forma. Su primer historiador, el rapsoda del duodécimo libro de la Odisea, no nos dice cómo eran; para Ovidio, son aves de plumaje rojizo y cara de virgen; para Apolonio de Rodas, de medio cuerpo arriba son mujeres y, abajo, aves marinas; para el maestro Tirso de Molina ( y para la heráldica ), “ la mitad mujeres, peces la mitad”. No menos discutible es su género; el diccionario clásico de Lempriere entiende que son ninfas, el de Quicherat que son monstruos y el de Grimal que son demonios. Moran en una isla del poniente, cerca de la isla de Circe, pero el cadáver de una de ellas, Parténope, fue encontrado en Campania, y dio su nombre a la famosa ciudad que ahora lleva el de Nápoles, y el geógrafo Estrabón vio su tumba y presenció los juegos gimnásticos que periódicamente se celebraban para honrar su memoria.

La Odisea refiere que las sirenas atraían y perdían a los navegantes y que Ulises, para oir su canto y no perecer, tapó con cera los oídos de los remeros y ordenó que lo sujetaran al mástil. Para tentarlo, las sirenas le ofrecieron el conocimiento de todas las cosas del mundo:

Nadie ha pasado por aquí en su negro bajel, sin haber escuchado de nuestra boca la voz dulce como el panal, y haberse regocijado con ella y haber proseguido más sabio… Porque sabemos todas las cosas: cuántos afanes padecieron los argivos y troyanos en la ancha Tróada por determinación de los dioses, y sabemos cuanto sucederá en la tierra fecunda ( Odisea, XII .)

Una tradición recogida por el mitólogo Apolodoro, en su Biblioteca, narra que Orfeo, desde la nave de los argonautas, cantó con más dulzura que las sirenas y que éstas se precipitaron por el mar y quedaron convertidas en rocas, porque su ley era morir cuando alguien no sintiera su hechizo. También la esfinge se precipitó desde lo alto cuando adivinaron su enigma.

En el siglo vi, una sirena fue capturada y bautizada en el norte de Gales, y figuró como una santa en ciertos almanaques antiguos, bajo el nombre de Murgen. Otra, en 1403, pasó por una brecha en un dique, y habitó en Haarlem hasta el día de su muerte. Nadie la comprendía, pero le enseñaron a hilar y veneraba como por instinto la cruz. Un cronista del siglo xvi razonó que no era un pescado porque sabía hilar, y que no era mujer porque podía vivir en el agua.

El idioma inglés distingue la sirena clásica ( siren ) de las que tienen cola de pez ( mermaids ). En la formación de esta última imagen habrían influido por analogía los tritones, divinidades del cortejo de Poseidón.

En el décimo libro de la República, ocho sirenas presiden la revolución de los ocho cielos concéntricos.

Sirena: supuesto animal marino, leemos en un diccionario brutal.

La sirena de Benedetti.

Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche
te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra
del infinito mar viene tu asombro
lo escucho como un salmo y pese a todo
tan convencido estoy de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego

La sirena de Neruda

¿ Por qué no ataca el tiburón
A las impávidas sirenas?
¿ Dónde está el centro del mar
Por qué no van allí las olas?
Son los senos de las sirenas
Las redondescas caracolas?
O son olas petrificadas
O juego: inmóvil de la espuma?
Son pájaros o son peces
En estas redes de la luna?
Quién era aquella que te amó
En el sueño, cuando dormías?
Dónde termina el arco iris,
En tu alma o en el horizonte?
¿Es verdad que el ámbar contiene
Las lágrimas de las sirenas?
Quién puede convencer al mar
Para que sea razonable?
De qué le sirve demoler
Ámbar azul, granito verde?
Y para qué tantas arrugas
Y tanto agujero en la roca?
Si todos los ríos son dulces
De dónde saca sal el mar?

La sirena de Monterroso

Usó todas sus voces, todos sus registros; en cierta forma se extralimitó; quedó afónica quién sabe por cuánto tiempo.
Las otras pronto se dieron cuenta de que era poco lo que podían hacer, de que el aburridor y astuto Ulises había empleado una vez más su ingenio, y con cierto alivio se resignaron a dejarlo pasar.
Ésta no; ésta luchó hasta el fin, incluso después de que aquel hombre tan amado y deseado desapareció definitivamente.
Pero el tiempo es terco y pasa y todo vuelve.
Al regreso del héroe, cuando sus compañeras, aleccionadas por la experiencia, ni siquiera tratan de repetir sus vanas insinuaciones, sumisa, con la voz apagada, y persuadida de la inutilidad de su intento, sigue cantando.
Por su parte, más seguro de sí mismo, como quien había viajado tanto, esta vez Ulises se detuvo, desembarcó, le estrechó la mano, escuchó el canto solitario durante un tiempo según él más o menos discreto, y cuando lo consideró oportuno la poseyó ingeniosamente; poco después, de acuerdo con su costumbre, huyó.
De esta unión nació el fabuloso Hygrós, o sea “el Húmedo” en nuestro seco español, posteriormente proclamado patrón de las vírgenes solitarias, las pálidas prostitutas que las compañías navieras contratan para entretener a los pasajeros tímidos que en las noches deambulan por las cubiertas de sus vastos trasatlánticos, los pobres, los ricos, y otras causas perdidas.

La sirena de Kafka



Existen métodos insuficientes, casi pueriles, que también pueden servir para la salvación. He aquí la prueba:

Para protegerse del canto de las sirenas, Ulises tapó sus oídos con cera y se hizo encadenar al mástil de la nave. Aunque todo el mundo sabía que este recurso era ineficaz, muchos navegantes podían haber hecho lo mismo, excepto aquellos que eran atraídos por las sirenas ya desde lejos. El canto de las sirenas lo traspasaba todo, la pasión de los seducidos habría hecho saltar prisiones más fuertes que mástiles y cadenas. Ulises no pensó en eso, si bien quizá alguna vez, algo había llegado a sus oídos. Se confió por completo en aquel puñado de cera y en el manojo de cadenas. Contento con sus pequeñas estratagemas, navegó en pos de las sirenas con alegría inocente.

Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio. No sucedió en realidad, pero es probable que alguien se hubiera salvado alguna vez de sus cantos, aunque nunca de su silencio. Ningún sentimiento terreno puede equipararse a la vanidad de haberlas vencido mediante las propias fuerzas.

En efecto, las terribles seductoras no cantaron cuando pasó Ulises; tal vez porque creyeron que a aquel enemigo sólo podía herirlo el silencio, tal vez porque el espectáculo de felicidad en el rostro de Ulises, quien sólo pensaba en ceras y cadenas, les hizo olvidar toda canción.

Ulises (para expresarlo de alguna manera) no oyó el silencio. Estaba convencido de que ellas cantaban y que sólo él estaba a salvo. Fugazmente, vio primero las curvas de sus cuellos, la respiración profunda, los ojos llenos de lágrimas, los labios entreabiertos. Creía que todo era parte de la melodía que fluía sorda en torno de él. El espectáculo comenzó a desvanecerse pronto; las sirenas se esfumaron de su horizonte personal, y precisamente cuando se hallaba más próximo, ya no supo más acerca de ellas.

Y ellas, más hermosas que nunca, se estiraban, se contoneaban. Desplegaban sus húmedas cabelleras al viento, abrían sus garras acariciando la roca. Ya no pretendían seducir, tan sólo querían atrapar por un momento más el fulgor de los grandes ojos de Ulises.

Si las sirenas hubieran tenido conciencia, habrían desaparecido aquel día. Pero ellas permanecieron y Ulises escapó.

La tradición añade un comentario a la historia. Se dice que Ulises era tan astuto, tan ladino, que incluso los dioses del destino eran incapaces de penetrar en su fuero interno. Por más que esto sea inconcebible para la mente humana, tal vez Ulises supo del silencio de las sirenas y tan sólo representó tamaña farsa para ellas y para los dioses, en cierta manera a modo de escudo.