Caballeros 1
miércoles, 8 de junio de 2022
Tanto Bécquer como Lorca son los poetas más universales de la literatura española del siglo XIX y XX.
Cayó sobre mi espíritu la noche
en ira y en piedad se anegó el alma
¡y entonces comprendí por qué se llora
y entonces comprendí por qué se mata!
(Bécquer)
Quiero llorar mi pena y te lo digo
Para que tú me quieras y me llores
En un anochecer de ruiseñores
Con un puñal, con besos y contigo.
(García Lorca)
martes, 22 de marzo de 2022
Obra colectiva.
Te amo tanto que nazco por ti
Te amo tanto que vacio saleros
Te amo tanto que florecen semillas en mis libros
Te amo tanto que cantan mis alas en el aire
Te amo tanto que mis flores arden en el jardin
Te amo tanto que saltan los peces de alegría
Te amo tanto que me llueven corazones de jazmin
Te amo tanto que me olvido de la Coca Cola.
Te amo tanto que cruzo cristales por ti
lunes, 21 de marzo de 2022
el último día de amor mi corazón
se hizo añicos dentro de mi cuerpo
me pasé toda la noche
haciendo conjuros para que volvieras
https://static0planetadelibroscom.cdnstatics.com/libros_contenido_extra/39/38371_El_sol_y_sus_flores.pdf
Todo lo que necesito existe ya en mí.
https://planetadelibroscom.cdnstatics2.com/libros_contenido_extra/46/45563_Todo_lo_que_necesito_existe_ya_en_mi.pdf
martes, 19 de octubre de 2021
Aerolitos Paul Celan.
Paul Celan.
Canción a una dama en la sombra
Cuando la Taciturna llegue y decapite los tulipanes,
¿Quién saldrá ganando?
¿Quién saldrá perdiendo?
¿Quién se asomará a la ventana?
¿Quién pronunciará primero su nombre?
Alguien que es portador de mis cabellos.
Los lleva como se lleva a los muertos en las manos.
Los lleva como llevó el cielo mis cabellos aquel año en que amé.
Los lleva así por vanidad.
Ese saldrá ganando.
No saldrá perdiendo.
No se asomará a la ventana.
No pronunciará su nombre.
Es alguien
que está en posesión de mis ojos.
Los tiene desde que se cierran los portones.
Los lleva en los dedos, como anillos.
Los lleva como añicos de fruición y zafiro:
era ya mi hermano en otoño;
y ya cuenta los días y las noches.
Ese saldrá ganando.
No saldrá perdiendo.
No se asomará a la ventana.
Pronunciará su nombre el último.
Es alguien que tiene lo que
dije.
Lo lleva bajo el brazo, como un bulto.
Lo lleva como el reloj su peor hora.
Lo lleva de umbral en umbral, mas no lo arroja.
Ese no saldrá ganando.
Saldrá perdiendo.
Se asomará a la ventana.
Pronunciará su nombre el primero.
Será decapitado con los
tulipanes.
De Amapola y memoria, 1952. Versión de Felipe Boso.
Los poemas de Celan son autónomos, preguntas, dichos, lanzados al vacío, a nosotros; preguntas abiertas que no habría que intentar responder, sino desplegar, dejar abiertas. Su palabra no es metáfora –lo ha dicho–; es decir-contra. Pero lo que debe ser interpretado es su lenguaje. Hay allí dos planos: su lenguaje, su idioma, y lo que con él dice. La unidad de decir, de sentido, en Paul Celan, es el instante, ahora; él es verdad, y es decible. En tanto apertura; éste no cierra; está –él lo ha dicho− de camino (El Meridiano; OC, 506). Trastoca las reglas; en su decir y en su lectura. Esto es posible; porque sus reglas están en sus poemas, en su poética.
El aspecto sintáctico-prosódico es notable en este poema. La reiteración intercalada de estrofas de versos que se siguen uno a otro, a modo de voces de una estructura musical, recuerda en parte a la Fuga de la muerte bajo este aspecto y dota al poema de un ritmo que patentiza aspectos semánticos que son así destacados: A la invocación del primer verso: Wenn die Schweigsame kommt und die Tulpen köpft: (“Cuando llega la callada y decapita los tulipanes”), una alusión a la muerte, responde la primera de las cuatro estrofas del poema cuya disposición espacial sobresale, anafóricas y paralelísticas, la segunda y la tercera son iguales; la primera es interrogativa; la cuarta y última combina versos de la segunda y tercera.
Las tres primeras preguntas son respondidas: “¿Quién gana?” / “Él gana.” “¿Quién pierde?” / “Él no pierde.” “¿Quién va a la ventana?” / “Él no va a la ventana”. Idéntica réplica en la tercera, pero en la cuarta estrofa: “Él no gana / Él pierde. Él va a la ventana”. Contradice el sentido de las anteriores respuestas. Finalmente él pierde: “Der wird mit den Tulpen geköpft”, es decapitado con los tulipanes. Fin de la progresión de preguntas y respuestas intercaladas. También, al fin de la primera de las estrofas, se plantea una pregunta: “Wer nennt ihren Namen zuerst?”: “¿Quién la nombra primero?”. Y responden tres estrofas intercaladas después de las ya expuestas;
“Uno que lleva mi pelo”. “Uno que tiene mis ojos”. “Uno que tiene lo que dije”. “Lo lleva, como se llevan muertos en las manos”. “Los tiene desde que se cerraron las puertas”. “Lo lleva bajo el brazo como un fardo”. “Lo lleva como el cielo llevó mi pelo en el año en que amé”. “Los lleva al dedo como anillo”. “Lo lleva como el reloj su peor hora”. “Lo lleva así por ostentación”. “Los lleva como trozos de placer y zafiro”. “Lo lleva de umbral en umbral, no lo tira”. Y después de la última estrofa de voces, que contradice a las anteriores (“El no gana. / El pierde. / Él no va a la ventana”), responde a la pregunta inicial (“¿Quién la nombra primero?”): “Él dice primero su nombre” // “Lo decapitan con los tulipanes”.
Pero no es una narración, con un enigma a resolver. Es un poema, con música y sentido. Alguien es decapitado con tulipanes. Es canto, lo que lleva. Pero lo que él lleva, va “de umbral en umbral”, para cada uno, y es el título del libro siguiente. “Él dice último su nombre”: el último en hablar, el testigo. Pelo, ojos, nombre, son tópicos de Paul Celan en un poema de gran musicalidad y simetría. Ese él es también el yo históricobiográfico que se diferencia del tú, el que escribe: “Es ist einer, der hat, was ich sagte”. Los tulipanes, también las rosas, sólo existen en el poema, no remiten a alguna referencia. “
miércoles, 22 de septiembre de 2021
Catulo: Poema 68-
domingo, 24 de enero de 2021
The hill we climb (LA COLINA QUE SUBIMOS) Por Amanda Gorman
Amanda Gorman es una poetisa y activista estadounidense. Su obra se centra en cuestiones de opresión, feminismo, raza y marginación, así como en la diáspora africana. Gorman es la primera persona que ha sido nombrada Poeta Nacional Juvenil Laureada en Estados Unidos.
Gorman, activista por la justicia social desde los 16 años, ahora estudiante de Harvard, recibió el encargo de componer un poema para la ocasión en diciembre. Para prepararse, leyó los anteriores poemas inaugurales, volvió sobre los textos de Abraham Lincoln para entender cómo hablar a un país dividido. Iba por la mitad de su trabajo cuando se produjo el asalto al Capitolio.
“No diré que arruinara el poema porque no me sorprendió, había visto las señales y los síntomas hace tiempo. Pero me motivó aún más para creer firmemente en un mensaje de esperanza, unidad y curación. Era el tipo de poema que yo necesitaba escribir y el que el país y el mundo necesitaban escuchar”, ha explicado Gorman.
domingo, 9 de febrero de 2020
Valentín, porque lo habeis votado.
Los límites
La amo cuando está
demasiado lejos
o demasiado cerca;
las distancias medias
solo sirven para amores a medias
y nosotros amamos al límite:
aquí se juega a trueno
o se juega a nada.
hay un pájaro encarnado.
aletea, lanza saltos.
hay un pájaro encarnado.
¡eres un espantapájaros!
Me llaman Súe. Cuentan que llegué hace 24 octubres con un Pilot negro bajo el brazo y un apetito insaciable de mundo. Dicen que poco después, mi mente empezó a contarme tantas historias que acabé llenando las páginas en blanco de mi memoria. Así, descubrí que escribir era la forma más bonita de doler y desde entonces no he parado de sangrar. Hablan de que elegí las caídas como método de avance y la media vida que me he dejado en el suelo, hoy me completa la sonrisa.
lunes, 13 de enero de 2020
Pablo Neruda. Residencia en la tierra.
https://www.neruda.uchile.cl/critica/concha.html
"Un caballero solo"
y las largas viudas que sufren el delirante insomnio,
y las jóvenes señoras preñadas hace treinta horas,
y los roncos gatos que cruzan mi jardín en tinieblas,
como un collar de palpitantes ostras sexuales
rodean mi residencia solitaria,
como enemigos establecidos contra mi alma,
como conspiradores en traje de dormitorio
que cambiaran largos besos espesos por consigna.
El radiante verano conduce a los enamorados
en uniformes regimientos melancólicos,
hechos de gordas y flacas y alegres y tristes parejas:
bajo los elegantes cocoteros, junto al océano y la luna
hay una continua vida de pantalones y polleras,
un rumor de medias de seda acariciadas,
y senos femeninos que brillan como ojos.
El pequeño empleado, después de mucho,
después del tedio semanal, y las novelas leídas de noche,
en cama,
ha definitivamente seducido a su vecina,
y la lleva a los miserables cinematógrafos
donde los héroes son potros o príncipes apasionados,
y acaricia sus piernas llenas de dulce vello
con sus ardientes y húmedas manos que huelen a cigarrillo.
Los atardeceres del seductor y las noches de los esposos
se unen como dos sábanas sepultándome,
y las horas después del almuerzo en que los jóvenes estudiantes,
y los jóvenes estudiantes, y los sacerdotes se masturban,
y los animales fornican directamente,
y las abejas huelen a sangre, y las moscas zumban coléricas,
y los primos juegan extrañamente con sus primas,
y los médicos miran con furia al marido de la joven paciente,
y las horas de la mañana en que el profesor, como por des-
cuido,
cumple con su deber conyugal, y desayuna,
y, más aún, los adúlteros, que se aman con verdadero amor
sobre lechos altos y largos como embarcaciones:
seguramente, eternamente me rodea
este gran bosque respiratorio y enredado
con grandes flores como bocas y dentaduras
y negras raíces en forma de uñas y zapatos.


