Caballeros 1

martes, 14 de junio de 2022

Arte de postvaguardia.

 


“He pasado de la teoría al misterio”. 

Angélica Liddell, El sacrificio como acto poético.

A lo largo del siglo XX, especialmente en la segunda mitad en adelante, la antinomia literatura/teatro, proveniente como tantas otras de la tradición dualista europea y, a consecuencia, el empeño de liberar la escena de la palabra, entraron en conflicto en muchas ocasiones con el gusto por escribir (para el teatro). A día de hoy, tal como afirmaba Bernard Dort, las categorías textuales y escénicas no solo no se corresponden, sino que ya no existen, “su relaciñn subsiste, pero es preciso construirla, reconstruirla cada vez”1 ; por fin, teatro y drama implican dos vías separadas (se puede hacer teatro fuera del drama o sin el drama). A esto habría que añadir que la superación del textocentrismo no solo no ha impedido un teatro literario, sino que ha favorecido un “drama otro”, a saber, un “drama posdramático”.

A lo largo del siglo XX, el teatro se rebela contra el imperialismo textual. Paradójicamente, al liberarse de sus tareas funcionales en relación con el drama, la palabra escénica recobra sus posibilidades estéticas y da lugar a una serie de poéticas abiertas más allá de la comunicación como mímesis del diálogo o macroestructura. Angélica Liddell (Figueres, 1966) es un filón a la hora de repensar la dramaturgia. Sin ella sería imposible comprender el teatro contemporáneo nacional y, desde su irrupción en el Festival de Aviñón, el internacional. Entre otros muchos galardones, ha recibido el Premio Nacional de Literatura Dramática (2012) y el León de Plata de la Bienal de Venecia (2013). Aunque es una artista polifacética, destaca como “autora de la palabra” y por una voluntad poética explícita. A partir de 2009, con La Casa de la fuerza y la posterior trilogía El centro del mundo (2013) se produce un salto cualitativo: abandona la idea de fábula y la heterogeneidad triunfa sobre la unidad. Sin dejar de hacer alusión a su trayectoria anterior, situándola en su contexto cultural, y a su último lanzamiento, el Ciclo de las resurrecciones (2015), este estudio se fija en estas cuatro piezas, “un teatro con un mínimo de dramaturgia” (Heiner Müller). Aun cuando esta poética tiene, todavía hoy, muchos detractores, acostumbrados a la inmutabilidad de las representaciones del siglo XIX, e ignorantes de otra herencia, la adjudicación en 2012 del máximo reconocimiento del Estado a La Casa de la fuerza invita a pensar, no solo en una transformación intelectual, en relación con las estrategias de representación, sino social y política.

 Las últimas obras de Liddell como Una costilla sobre la mesa están próximas a un modelo perdurable dentro de la escritura teatral, el posdramático; y que, ello se traduce en un desafío a la moral patriarcal occidental, en la que se inscribe el canon dramático.

 En la mayor parte de las obras de Liddell se observa  Un “desorden cerrado”, donde las yuxtaposiciones se llevan a cabo según técnicas del montaje intelectual y de la composición musical, basado en la circularidad. Hay un semieje relacionado con los asuntos privados (el desamor, la soledad, la desconfianza, la misantropía, la disciplina, los viajes, el miedo a envejecer) y un eje mayor vinculado a lo público con dos focos: el mito (historias ejemplares y significativas como Las tres hermanas, de Chéjov, Muerte en Venecia, el mito de Orfeo y Eurídice o Peter Pan) y la memoria histórica (el feminicidio de Ciudad Juárez, la operaciñn “plomo fundido”, la Revolución Cultural china, la matanza de Utoya, etc.).


lunes, 13 de junio de 2022

Gramática. El Se.

 https://www.dientedeleon.blog/2016/03/el-terrorifico-se.html

Ojos verdes.


 

RIMA XII
Porque son, niña, tus ojos
Verdes como el mar, te quejas;
Verdes los tienen las náyades,
Verdes los tuvo Minerva,
Y verdes son las pupilas
De las huríes del Profeta.
El verde es gala y ornato
Del bosque en la primavera;
Entre sus siete colores
Brillante el Iris lo ostenta,
Las esmeraldas son verdes;
Verde el color del que espera,
Y las ondas del océano
Y el laurel de los poetas.
Es tu mejilla temprana
Rosa de escarcha cubierta,
En que el carmín de los pétalos
Se ve al través de las perlas.
Y sin embargo,
Sé que te quejas
Porque tus ojos
Crees que la afean,
Pues no lo creas.
Que parecen sus pupilas
Húmedas, verdes e inquietas,
Tempranas hojas de almendro
Que al soplo del aire tiemblan.
Es tu boca de rubíes
Purpúrea granada abierta
Que en el estío convida
A apagar la sed con ella,
Y sin embargo,
Sé que te quejas
Porque tus ojos
Crees que la afean,
Pues no lo creas.
Que parecen, si enojada
Tus pupilas centellean,
Las olas del mar que rompen
En las cantábricas peñas.
Es tu frente que corona,
Crespo el oro en ancha trenza,
Nevada cumbre en que el día
Su postrera luz refleja.
Y sin embargo,
Sé que te quejas
Porque tus ojos
Crees que la afean:
Pues no lo creas.
Que entre las rubias pestañas,
Junto a las sienes semejan
Broches de esmeralda y oro
Que un blanco armiño sujetan.
Porque son, niña, tus ojos
Verdes como el mar te quejas;
Quizás, si negros o azules
Se tornasen, lo sintieras.


Escribe Jacinto Benavente: 

Tienes ojos marineros,
marinero es su color,
esmeraldas y zafiros,
celos y esperanzas son,
entre verdes y entre azules,
color de mar y de amor.

Mar adentro de tus ojos
ha entrado mi corazón,
mar adentro en tu mirada
quisiera perderme yo,
marinero de mi vida,
marinero de mi amor.




Todavía no hace un siglo, Rafael de León, Federico García Lorca y Miguel de Molina están sentados en la mesa de un café en Barcelona, es noche cerrada. El artista malagueño acaba de terminar su actuación en la Ciudad Condal y el autor granadino ha estrenado esa misma noche Doña Rosita La Soltera con la gran Margarita Xirgú como actriz principal, es invierno y los tres hablan animadamente en una mesa. Rafael de León empieza a hablar de una historia "de marineros, de ojos verdes, como el limón". "tú me has copiado a mí el Romance Sonámbulo o todo lo verde lo has metido aquí", dice el granadino. "Federico, tú no has inventado el verde". Los dos poetas construyen juntos el armazón de una de las coplas más famosas de la historia con la presencia de Miguel de Molina que le pide a Rafael de León poder estrenarla. "No hay problema". La historia de los ojos verdes más famosos de la cultura española empezó en un café barcelonés y la cuenta el propio Miguel de Molina en uno de los últimos documentos que dejó grabados. 


ROMANCE SONÁMBULO

A Gloria Giner
y a Fernando de los Ríos

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas le están mirando
y ella no puede mirarlas.

              *

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

              *

Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los montes de Cabra.
Si yo pudiera, mocito,
ese trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
dejadme subir, dejadme,
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

              *

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal,
herían la madrugada.

              *

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento, dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está mi niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

              *

Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche su puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos,
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.



 de 1924

Silvio y Bécquer

 Ya hemos escuchado Ojalá.  En el claro de luna y sobre todo en  Fue la luna, Silvio se  inspira en la leyenda El rayo de luna, de Gustavo Adolfo Bécquer.



En el Rock Radical Vasco el grupo T
ijuana in blue  también le cantan a Bécquer.




MÁS


https://www.larazon.es/cultura/20201223/mo3gpidijba6lbjdnxuac57vsi.html

jueves, 9 de junio de 2022

Literatura confesional y psicoanálisis.

 No es posible despertar la conciencia sin dolor. La gente es capaz de hacer cualquier cosa, por más absurda que parezca, para evitar enfrentarse a su propia alma. Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad".

Carl Jung



miércoles, 8 de junio de 2022

Benito Moreno canta a Bécquer.


 

Bécquer ,Rima LXVI. Donde habite el olvido de Luis Cernuda.

 



 

                              RIMA LXVI

                              (Bécquer)

¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero

de los senderos busca;

las huellas de unos pies ensangrentados

sobre la roca dura;

los despojos de un alma hecha jirones

en las zarzas agudas,

te dirán el camino

que conduce a mi cuna.

 

¿Adónde voy? El más sombrío y triste

de los páramos cruza,

valle de eternas nieves y de eternas

melancólicas brumas;

en donde esté una piedra solitaria

sin inscripción alguna,

donde habite el olvido,

allí estará mi tumba.

 Bécquer , en esta rima, nos presenta su angustia existencial, en la que la vida se presenta como un camino incierto donde el hombre, tal como Homo Viator (caminante), que recuerda a  Calderón de la Barca en La vida es sueño, alcanza su destino en la muerte, y aún peor, en el olvido,

«en donde esté una piedra solitaria

sin inscripción alguna,

donde habite el olvido,

allí estará mi tumba.»

 

Cernuda contrapone al planteamiento de Bécquer la idea del retorno a la cuna, así concluye su poema con un destino donde se sentirá libre, donde quedará disuelto en nieva, ausencia, 

«Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;

DONDE HABITE EL OLVIDO

                                                (Cernuda)

Donde habite el olvido,

En los vastos jardines sin aurora;

Donde yo sólo sea

Memoria de una piedra sepultada entre ortigas

Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje

Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,

Donde el deseo no exista.

 

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,

No esconda como acero

En mi pecho su ala,

Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

 

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,

Sometiendo a otra vida su vida,

Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

 

Donde penas y dichas no sean más que nombres,

Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;

Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,

Disuelto en niebla, ausencia,

Ausencia leve como carne de niño.

 

Allá, allá lejos;

Donde habite el olvido.


 Cernuda, en este poema, retoma la idea de la piedra sin nombre, con la que concluye Bécquer su Rima para pasar de la tumba a la cuna y aunque pueda dar la impresión de un pensamiento optimista, está cargado de melancolía,

«Donde yo sólo sea

Memoria de una piedra sepultada entre ortigas»


Bécquer, elude hablar sobre su estado, de este modo da fuerza a la idea del caminante que está de paso, que no toma asiento, sino que sufre los sinsabores de la vida que le arrastran finalmente al olvido. Encontramos allí la gran pregunta que sobrevuela al verso sobre qué sentido tiene la vida.

Esta pregunta también está en el poema de Cernuda, aunque en este se cierra más su significado y deja menos espacio a la duda. La voz poética se presenta como quien tiene la firme convicción de que no puede escapar a un destino, por otro lado, anhelado, que le permitirá por fin ser libre de las cadenas del amor.




Joaquín Sabina, haciendo un guiño a ambos poetas, cantó ...

"Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no tienen mucho sentido,
una vez me contó, un amigo común,
que la vió
donde habita el olvido".




 

Donde habite el olvido.»

Tanto Bécquer como Lorca son los poetas más universales de la literatura española del siglo XIX y XX. 


Cayó sobre mi espíritu la noche 

en ira y en piedad se anegó el alma

 ¡y entonces comprendí por qué se llora

 y entonces comprendí por qué se mata!

      (Bécquer) 


Quiero llorar mi pena y te lo digo 

Para que tú me quieras y me llores 

En un anochecer de ruiseñores 

Con un puñal, con besos y contigo.

      (García Lorca)

lunes, 6 de junio de 2022

Una costilla sobre la mesa: Erinias.

 Las Erinias o Euménides eran diosas castigadoras que perseguían a los culpables de ciertos crímenes. Son fuerzas primitivas anteriores a los dioses olímpicos, por lo que no se someten a la autoridad de Zeus.

Son hijas de la sangre derramada por el miembro de Urano cuando su hijo Cronos lo castró.

Se representa a estas hórridas deidades vengadoras como mujeres con serpientes enroscadas en sus cabellos, portando látigos y antorchas, y con sangre manando de sus ojos en lugar de lágrimas. También se decía que tenían grandes alas de murciélago o de pájaro.

  • Alecto, que castiga los delitos morales.
  • Megera, que castiga los delitos de infidelidad.
  • Tisífone, que castiga los delitos de sangre.




El cuadro se titula «Las Erinias», realizado en 1862 por William Adolphe Bouguereau, y trata sobre Orestes perseguido por las Erinias después de matar a su madre con un cuchillo. En este cuadro podemos observar a Orestes desnudo, tapándose los oídos para así no escuchar a las Erinias que señalan la trágica muerte.

Las Erinias son espíritus femeninos de la Justicia y de la Venganza, personifican un antiquísimo concepto de castigo. Los romanos las identificarían más tarde con sus Furias.

Nacidas de las gotas de esperma y sangre que cayeron sobre Gea cuando Crono mutiló a Urano, se las considera primitivas divinidades ctónicas del panteón helénico y en este sentido pueden compararse a las Moiras, ya que no tienen otras leyes que las propias y no reconocen la autoridad de los dioses olímpicos.

Principalmente las Erinias son tres: Alecto (la implacable) perseguía sin descanso a los mortales hasta conseguir que murieran de locura; Tisífona (la vengadora del asesinato) castigaba los delitos de sangre; y, por último,  Megera (la celosa) se encargaba de hacer nacer el odio y la discordia entre los mortales, castigando los delitos de infelicidad. Las tres se representaban como genios femeninos alados con los cabellos entreverados de serpientes y blandiendo antorchas o látigos. Su morada es el Érebo, las tinieblas infernales. A menudo comparadas con “perras”, vuelven locas a sus víctimas, a las que persiguen sin descanso.

Protectoras simbólicas del orden del cosmos (el universo organizado frente al Caos) y del orden religioso y cívico característicos del pensamiento helénico, opuestos a las fuerzas desestabilizadoras de la anarquía, persiguen a todo aquel que haya cometido una falta susceptible de turbarlos, desde las cometidas contra la familia hasta el pecado de la  hibrisCastigan especialmente a los asesinos, ya que su crimen es tanto una mancha de tipo religioso como una amenaza para la estabilidad del grupo social. Expulsado de su ciudad, el culpable errará de ciudad en ciudad, víctima de la persecución de las terribles Erinias, hasta que encuentre una autoridad caritativa que consienta en purificarlo de su crimen. Las Erinias se convierten entonces en las Euménides, “las bondadosas”, eufeminismo con el que se pretendía halagarlas para desviar su cólera y conseguir que fueran propicias.

Desde los poemas homéricos, la función esencial de las Erinias es la de vengar el crimen y castigarlo, especialmente los cometidos contra la familia, encabezados por el parricidio. La tradición trágica les otorga este papel fundamental a través de la historia ejemplar de dos familias míticas perseguidas por una maldición implacable: los Labdácidas, en torno a la figura de Edipo y los Atridas, en torno a la de Orestes, ambos parricidas irresponsables que obtendrán la redención de su crimen después de la purificación. La maldición divina original cede así su lugar a un nuevo orden cívico.

En la obra de Sófocles, Edipo en Colono, es significativo que llega a su última morada en el bosque dedicado a las Erinias. Esto demuestra que ha pagado su penitencia por sus crímenes de sangre haciendo una ofrenda a las Erinias. De esta manera,  Edipo consigue redimirse de su desgracia y desaparece bajo el suelo divino, en una especie de apoteosis misteriosa y serena.


Emily Dickinson definió el rumbo de la poesía y de cómo se lee y comprende ahora.

                  




                El agua se aprende por la sed.

La Tierra —por los Océanos atravesados.

El Éxtasis —por la agonía—

La Paz —la cuentan las batallas—

El Amor, por el Hueco de la Memoria.

Los Pájaros, por la Nieve.




Me quieres—estás segura—

No temo equivocarme

No me despertaré engañada

Una complaciente mañana

y descubriré que el Sol se ha ido

¡que los Campos—están desolados

y que mi Amor—se ha marchado!

 

No debo inquietarme—estás segura.

Nunca llegará la noche

En la que, asustada, corra a tu casa

Y encuentre las ventanas oscuras

Y mi Amor se haya ido—dime

¿Nunca llegará?

 

Claro que estás segura—sabes

Que lo soportaré mejor ahora

Si me lo dices así

Que si—cuando la Herida

haya sanado

¡Me hieres—otra vez





Su pecho es propicio para perlas,

Pero yo no soy un Buceador—

Su frente es propicia para tronos

Pero yo no tengo penacho.

Su corazón es propicio para un hogar—

Yo—un Gorrión—construyo ahí—

Con la dulzura de las ramas

Mi perenne nido.





Si el Valor te abandona—

Vive por encima de Él—

A veces se apoya en la Tumba,

Si teme desviarse—

 

Es una postura segura—

Nunca se equivocó

En esos brazos de Bronce—

Ni el Mejor de los Gigantes—

 

Si tu Alma tiembla—

Abre la puerta de la Carne—

La Cobarde necesita Oxígeno—

Nada más—




¡Yo, cambiar! ¡Yo, transformarme!

¡Yo, cambiar! ¡Yo, transformarme!

¡Pues lo haré, cuando en la Colina Eterna

Crezca una Púrpura más Pequeña –

Al atardecer, o un brillo inferior

Vacile en la Cordillera –

En el mejor cierre del Día!





viernes, 3 de junio de 2022

Liddell mira a Castellucci; Sobre el concepto de rostro en el hijo de Dios.

 Castellucci trata en su teatro ;a muerte, la vida, la comida, el hambre, la luz, la oscuridad...  los problemas de las fábulas que nos contaban de niños: miedo de perderse, de no tener protección, de perder el amor de los padres... Y los trata desde su concepción teatral, un teatro que llama a los espectadores a comprometerse, implicarse en primera persona. Un teatro que trata de reflejar la complejidad de nuestra época. Un teatro omnívoro que se alimenta de todo como el propio tiempo. Y que muestra la complejidad de las terminaciones nerviosas de cada uno de modo totalmente complejo y sofisticado. El teatro de Castellucci  refleja la diferencia de lugares en los que nos encontramos o podemos encontrarnos.

Sobre el concepto del rostro, en el hijo de Dios es el título de una de las obras de Castelluci, la obra es una escatológica reflexión bíblica sobre la relación paterno filial.



El espectáculo lo protagonizan un padre -un anciano, incontinente y con la mirada perdida- y su hijo. Una obra calificada como un "título de ensayo de estética, desde un punto de vista radical".

Durante la representación se proyecta en el escenario una gran imagen de la obra Cristo Salvador Mundi, del pintor renacentista Antonello da Messina. 


El gran retrato que preside el escenario, el rostro de Jesús, mira a los ojos de los espectadores, y esa mirada al espectador le devuelve, en opinión de Castellucci, "la actitud de voyeur". En escena, un anciano con la mirada perdida está sentado en un sofá, viendo imágenes de animales en la televisión, cuando se queja de un dolor agudo en el vientre. El hijo se acerca al anciano para levantarle y cuando lo consigue, su albornoz está manchado por detrás. Mientras va a por guantes y a por una palangana para limpiarle, el padre se hace aguas mayores piernas abajo.

   La escatología es uno de los retos de la obra, a juicio de Castellucci  "la dificultad de no caer en lo fácil, sino de transformar lo escatológico en una cosa luminosa". Con esta relación entre el padre y el hijo, calificada por Castellucci de "bíblica"nos transmite un diálogo bajo el signo del amor.

miércoles, 1 de junio de 2022

Rodeadas.

 Considerados sabios y admirados por la mayoría, estos hombres ayudaron a gestar las bases del patriarcado, el sistema que nos lleva oprimiendo a las mujeres desde tiempos inmemoriales. Sus pensamientos y adoctrinamientos están bañados con una capa de misoginia que es necesario recordar para conocer y admirar el largo y duro camino que las feministas han recorrido para lograr a lo que tenemos hoy en día.Son admirados por sus teorías, sus escritos, sus pinturas, etc, pero no podemos dejar de lado sus pensamientos denigrantes acerca de la mujeres.

Platón es considerado tradicionalmente por ser el filósofo griego que más dignificó a la mujer gracias a sus escritos sobre ella en su obra República. Este texto esencial para entender su propuesta filosófica declaraba que la mujeres perfectamente capaz de ejecutar las mismas actividades físicas e intelectuales que los hombres realizan. Sin embargo, estaba muy lejos de tener pensamientos feministas ya que a su juicio, la mujer tenía que adecuarse a la ejemplaridad del hombre. Y este punto es esencial: la mujer podía llegar a ser “como el hombre” pero consideraría un menosprecio que un hombre desarrollara comportamientos femeninos.

ARISTÓTELES

A él le debemos la lógica formal y sin embargo, sus razonamientos seguían teñidos de alarmantes sesgos cognitivos misóginos:

“Parecen hombres, son casi hombres, pero son tan inferiores que ni siquiera son capaces de reproducir a la especie, quienes engendran los hijos son los varones”, (…). “son meras vasijas vacías del recipiente del semen creador”

Consideraba a la sociedad dividida en amos y súbditos. El amo es el esposo y los súbditos aparecen divididos en tres especies: los esclavos, los niños y la esposa El esclavo no tiene propiamente moralidad; toda ella se reduce a una sola virtud: la obediencia. Aristóteles concibe a los hijos y a las esposas de los ciudadanos griegos como libres, pero el amo, sea padre o esposo, manda sobre el resto.“El esclavo está absolutamente privado de voluntad; la mujer la tiene, pero subordinada; el niño sólo la tiene incompleta”

La justificación ideológica de la desigualdad de género estaba acompañada de la justificación de la desigualdad de clases tal y como podemos leer de forma explícita e implícita en importantes obras de la filosofía aristotélica:

“El macho es por naturaleza superior y la hembra inferior; uno gobierna y la otra es gobernada; este principio de necesidad se extiende a toda la humanidad”

Política (1254 b 13-15)

FREUD

“La anatomía es el destino. Las niñas sufren toda la vida el trauma de la envidia del pene tras descubrir que están anatómicamente incompletas”.

Freud

“Las niñas sufren toda la vida el trauma de la envidia del pene tras descubrir que están anatómicamente incompletas”

Freud

EINSTEIN

20 citas machistas y misóginas de grandes pensadores y filósofos 1

“La mujer, está donde le corresponde. Millones de años de evolución no se han equivocado, pues la naturaleza tiene la capacidad de corregir sus propios defectos”.

Einstein

VALLE INCLÁN

“Siempre he creído que la bondad de las mujeres es todavía más efímera que su hermosura”.

Valle Inclán

NIETZSCHE

“La mujer no tendría el genio del adorno si no poseyera también el instinto de desempeñar el papel secundario”.

Nietzsche

Cuando una mujer tiene inclinaciones doctas, de ordinario hay algo en su sexualidad que no marcha bien”.

Nietzsche

SCHOPENHAUER

20 citas machistas y misóginas de grandes pensadores y filósofos 2

“Sólo el aspecto de la mujer revela que no está destinada ni a los grandes trabajos de la inteligencia ni a los grandes trabajos materiales”.

Schopenhauer

ARISTÓTELES

“En cualquier tipo de animal, siempre la hembra es de carácter más débil, más maliciosa, menos simple, más impulsiva y más atenta a ayudar a las crías”

Aristóteles

“La hembra es hembra en virtud de cierta falta de cualidades”

Aristóteles

ORTEGA Y GASSET

“El fuerte de la mujer no es saber sino sentir. Saber las cosas es tener conceptos y definiciones, y esto es obra del varón”.

Ortega y Gasset

ROUSSEAU

“A las niñas no les gusta aprender a leer y escribir y, sin embargo, siempre están dispuestas para aprender a coser”.

Rousseau

CARL G. JUNG

20 citas machistas y misóginas de grandes pensadores y filósofos 3

“Al seguir una vocación masculina, estudiar y trabajar como un hombre, la mujer hace algo que no corresponde del todo con su naturaleza femenina, sino que es perjudicial”.

Carl J. Jung

EURÍPIDES

“Aborrezco a la mujer sabia. Que no viva bajo mi techo la que sepa más que yo, y más de lo que conviene a una mujer. Porque Venus hace a las doctas las más depravadas”.

Eurípides

DOSTOIEVSKI

“La vida de toda mujer, a pesar de lo que ella diga, no es más que un eterno deseo de encontrar a quien someterse”.

Dostoievski

MOLIÈRE

20 citas machistas y misóginas de grandes pensadores y filósofos 4

“La mujer no necesita escritorio, tinta, papel ni plumas. Entre gente de buenas costumbres el único que debe escribir en la casa es el marido”.

Molière

CALDERÓN DE LA BARCA

“Sepa una mujer hilar, coser y echar un remiendo, que no ha menester saber gramática ni hacer versos”.

Calderón de la Barca

ERASMO DE RÓTTERDAM

“Si, por ventura, alguna mujer quisiera aparecer como sabia, únicamente lograría ser dos veces necia: sería como intentar llevar un buey al gimnasio”.

Erasmo de Rótterdam

BAUDELAIRE

20 citas machistas y misóginas de grandes pensadores y filósofos 5

“En toda mujer de letras hay un hombre fracasado”.

Baudelaire

BALZAC

“Debéis retrasar lo más que os sea posible el momento en que vuestra mujer os pida un libro”.

Balzac

VOLTAIRE

“Una mujer amablemente estúpida es una bendición del cielo”.

Voltaire

SAN AGUSTÍN

“Es orden natural entre los humanos que las mujeres estén sometidas al hombre, porque es de justicia que la razón más débil se someta a la más fuerte”.

San Agustín

PICASSO

20 citas machistas y misóginas de grandes pensadores y filósofos 6

“Hay dos tipos de mujeres: diosas y porteras”.