Mujer con alcuza ¿Adónde va esa mujer,arrastrándose por la acera, ahora que ya es casi de noche,con la alcuza en la mano? | |||
| Versos 1-17. Plano real: caminante urbana. Versos 13-17. Estos versos nos separan ya del simple cuadro anecdótico de la mujer, introduciendo la alegoría de la vida como camino, en que el terror oscuro expresa el miedo a la muerte. Versos 19-29. El cambio del escenario a un campo yerto nos lleva al plano simbólico del poema: el paso irreal por el cementerio, que no es sino el gran espacio yerto del tiempo en el que quedan enterradas todas las vivencias de la mujer. Verso 31. Con este verso entramos en la parte principal del poema: una alegoría de la vida como viaje en un tren. No obstante, los elementos de la visión sepulcral seguirán apareciendo a lo largo del poema. Versos 44-49. El ritmo de este fragmento sugiere el traqueteo del tren que, en los dos últimos versos, disminuye la velocidad para detenerse. Verso 51. Las estaciones del cuadro alegórico son sucesos o vivencias de la viajera a través del tiempo que, al terminar, se convierten en tumbas (verso 75). Verso 61. La injusticia existencial del tiempo que corre incesantemente hacia su fin, la muerte. Verso 63. Una poderosa imagen onírica de corte surrealista. Verso 65. Desplazamiento calificativo en que el color blanco atribuido a la alegría procede del color de los vestidos infantiles, llevados en las fiestas. Versos 77-85. El sueño de la viajera (igual que su mareo) es la progresiva pérdida de la sensibilidad en la vejez que sólo reacciona ante sucesos dramáticos, representados aquí por dos metáforas de gran realismo. Verso 90. Ansia turbia o el deseo de morir, contrasta con el terror oscuro (versos 14-15) que interpretamos como el miedo a la muerte. Los dos sentimientos son confusos (oscuro, turbia) y contradictorios. Versos 98-99. Imágenes de significado idéntico a las de los versos 83-84. Impresionan las identificaciones sinestésicas de los efectos acústicos (risa - puñal; chillido - limón agrio) que contagian todo el ambiente con una sensación de amargura y tristeza . Versos 105-130. Sin duda el fragmento de mayor intensidad en el poema. La reiteración del verso: y estaba sola, entre los versos progresivamente alargados, causa la aceleración de la lectura que produce una fuerte sensación de angustia y, a partir del verso 123, de un abatimiento resignado. El último verso constituye una rotunda afirmación de la no-existencia de Dios. Verso 132. Fuerza ciega y monstruosa (sin pupilas) representa el destino del hombre (o el instinto de conservación). Versos 133-147. Estos versos constituyen una especie de resumen temático en el que se integran los tres planos del poema (real, simbólico y alegórico). Versos 163-168. La conclusión del poema contiene la única expresión de una posible justificación de la existencia humana: su productividad creadora . | |||
Caballeros 1
jueves, 12 de enero de 2012
Dámaso Alonso
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