Caballeros 1

miércoles, 17 de octubre de 2018

Selección de Iwasaki.

La cueva
Cuando era niño me encantaba jugar con mis hermanas debajo de las colchas de la cama de mis papás. A veces jugábamos a que era una tienda de campaña y otras nos creíamos que era un iglú en medio del polo, aunque el juego más bonito era el de la cueva. ¡Qué grande era la cama de mis papás! Una vez cogí la linterna de la mesa de noche y les dije a mis hermanas que me iba a explorar el fondo de la cueva. Al principio se reían, después se pusieron nerviosas y terminaron llamándome a gritos. Pero no les hice caso y seguí arrastrándome hasta que dejé de oír sus chillidos. La cueva era enorme y cuando se gastaron las pilas ya fue imposible volver. No sé cuántos años han pasado desde entonces, porque mi pijama ya no me queda y lo tengo que llevar amarrado como Tarzán.
He oído que mamá ha muerto.
 
Peter Pan
Cada vez que hay luna llena yo cierro las ventanas de casa, porque el padre de Mendoza es el hombre lobo y no quiero que se meta en mi cuarto. En verdad no debería asustarme porque el papá de Salazar es Batman y a esas horas debería estar vigilando las calles, pero mejor cierro la ventana porque Merino dice que su padre es Joker, y Joker se la tiene jurada al papá de Salazar.
Todos los papás de mis amigos son superhéroes o villanos famosos, menos mi padre que insiste en que él sólo vende seguros y que no me crea esas tonterías. Aunque no son tonterías porque el otro día Gómez me dijo que su papá era Tarzán y me enseñó su cuchillo, todo manchado con sangre de leopardo.
A mí me gustaría que mi padre fuese alguien, pero no hay ningún héroe que use corbata y chaqueta de cuadritos. Si yo fuera hijo de Conan, Skywalker o Spiderman, entonces nadie volvería a pegarme en el recreo. Por eso me puse a pensar quién podría ser mi padre.
Un día se quedó frito leyendo el periódico y lo vi todo flaco y largo sobre el sofá, con sus bigotes de mosquetero y sus manos pálidas, blancas blancas como el mármol de la mesa. Entonces corrí a la cocina y saqué el hacha de cortar la carne. Por la ventana entraban la luz de la luna y los aullidos del papá de Mendoza, pero mi padre ya grita más fuerte y parece un pirata de verdad. Que se cuiden Merino, Salazar y Gómez, porque ahora soy el hijo del Capitán Garfio.
 
El apócrifo Frankenstein
María sabía que era su culpa, que no tenía que haberlo reñido cuando echó a volar aquellos pajarillos de barro después de soplarlos. Por eso no quiso decirle nada cuando lo vio de nuevo jugando en el lodo. ¿Cómo podía saber lo que estaba haciendo, por Dios? ¿Qué le diría ahora a José? Cuando lo vio entrar –encorvado y arrastrando los pies– le hizo prometer a Jesús que nunca más jugaría de nuevo a soplar figuras de barro. Pobre José, un hijo más y siempre virgen.
Le llamaron Judas.
El dominio
Cuando descubrí que el dominio http://www.infierno.com no estaba registrado, pensé que había cometido algún error. Sin embargo, al teclear de nuevo la dirección comprobé que era verdad: no le pertenecía a nadie. Y así, por una suma insignificante me hice con el dominio del infierno.
No había terminado de crear los contenidos del infierno cuando ya la página tenía cientos de miles de visitas y un número semejante de solicitudes de correos electrónicos con el nombre del usuario más @infierno.com. En menos de una semana las multinacionales más poderosas me ofrecieron su publicidad y miles de portales de todo el mundo crearon enlaces directos con mi web, que según los mejores buscadores ya era uno de los diez sitios más visitados del ciberespacio. En medio de aquella orgía de éxitos recibí una oferta millonaria por mi página y la vendí sin pestañear, porque el dinero me interesaba mucho más que el dominio del infierno.
Desde que hice aquel negocio no he dejado de viajar y de gozar por todos mis orificios, pero he entrado al cibercafé de un hotel caribeño para visitar el infierno y el programa me dice que esa dirección no existe. Tecleo de nuevo http://www.infierno.com y la respuesta es la misma. Muerto de risa vuelvo a solicitar el dominio del infierno, preguntándome si la página me la habrían comprado los jesuitas o los del Opus. No obstante, al día siguiente recibí un correo que me dejó perplejo: «Estimado cliente, de acuerdo con nuestros archivos su alma ya forma parte de nuestra base de datos. Reciba un cordial saludo».
El nombre del remitente era inverosímil.
*Ajuar funerario, Páginas de Espuma, 2012, 7.ª edición
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Araceli Esteves.

LA AUSENCIA
.....
Me dice que yo siempre tengo seis años porque es la edad en la que morí. No sabe que sólo existo porque ella me convoca cada noche, agarrada a la foto de un niño. Yo la visito para que sus lágrimas tengan nombre. Nunca le diré que no soy su muerto. Sé que me necesita más que mi propia familia, cuatro casas a la izquierda.

Lorena Escudero

Un beso
......
Beber como quien ha acumulado toda la sed de los desiertos de los que regresa. Saciar con succión profunda el anhelo de cien gargantas abrasadas. Fagocitar al otro sin opción ni remordimiento.
Abrir los ojos, lamer la gota última de quien prestó su boca y morir otra vez de sed.

Mariasun Landa.

Diván
.....
La hormiga neurótica del hormiguero acudió durante bastante tiempo al sicoanalista. Se quejó de su destino, culpó a sus progenitores de ser como era y a todos los dioses de la tierra por no haber sido una mariposa. Cuando el sicoanalista le dijo que la solución a su neurosis era aceptar la vida tal y como era, se sintió íntimamente estafada. Y con razón. El sicoanalista, de noche y a escondidas, seguía intentando volar como una libélula. Eso sí, sin sentimiento de culpabilidad.
                           Mariasun Landa.

martes, 9 de octubre de 2018

Stevenson

Dr. Jekyll y Mr. Hyde




El texto más conocido Publicado por primera vez en inglés en 1886, que trata acerca de un abogado, Gabriel John Utterson, que investiga la extraña relación entre su viejo amigo, el Dr. Henry Jekyll, y el misántropo Edward Hyde.
El libro es conocido por ser una representación vívida de un trastorno psiquiátrico que hace que una misma persona tenga dos o más identidades o personalidades con características opuestas entre sí. En psiquiatría, esto hace referencia al trastorno disociativo de la identidad.

La macabra historia del doctor Jekyll y Mr. Hyde te enredaran  al descubrir el desenlace de la doble personalidad, lo que la gente no se espera es que este personaje sale a la luz por medio de un químico, que en nuestro siglo sería mejor conocido como drogas alucinógenas.
El Dr. Jekyll,se mostraba como un hombre bueno, de buen aspecto, noble y agradable, mientras que su alter ego como una persona fría de aspecto desagradable, el cuál transmite desconfianza tan solo mirarlo este comete actos tan sádicos que las personas del pueblo son incapaces de llegar a pensar tal atrocidad del doctor Jekyll, a lo que él aprovecha y crea a Mr. Hyde, su lado oscuro, su pecado personificado, lo malo hecho persona.









Robert Louis Balfour Stevenson



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Mr. Stevenson  nació en Edimburgo ,Escocia, el 13 de noviembre de 1850 y falleció el 3 de diciembre de 1894.
Fue hijo único de un abogado y constructor de faros Thomas Stevenson y de Margaret Isabella Balfour. Sus padres eran también presbiterianos.
La salud de su madre estaba constitucionalmente debilitada y padecía de enfermedades respiratorias, debilidad de la cual también Stevenson sufrió durante toda su vida.

Para aliviar a la madre la familia contrató en 1852 a la niñera Alison Cunningham llamada Cummy
quien impresionaba tanto al pequeño Louis con su calvinismo austero y sus historias nocturnas truculentas que provocaron que el niño comenzara tener pesadillas por las noches.Cuando apenas contaba con dos años, su familia llevaba ya al pequeño Louis a la iglesia. Allí escuchaba las prédicas con historias, por ejemplo, sobre Caín y Abel.Su obra fue fuertemente influida por las experiencias infantiles tempranas,tanto por las historias que le contaba su querida Cummy,como las que escuchaba cuando iba a la iglesia con sus padres
 En 1975 empezó a practicar la abogacia. Tampoco tuvo una carrera brillante en este campo, ya que su interés se concentraba en el estudio de la lengua.
Enseguida aparecieron en él los primeros síntomas de la tuberculosis.
A sus 26 años conoció en Francia a Fanny Osbourne , una norteamericana de la que se enamoró y se casó con ella a los 30 años.
A partir de ese año la salud de Stevenson comenzó a empeorar y murió en 1894 de una hemorragia cerebral. 

 Fue un novelista ,poeta y ensayista escocés.Se lo conoce principalmente por ser el autor de algunas de las historias fantásticas y de aventuras más clásicas de la literatura juvenil, como La isla del tesoro la novela histórica La flecha negra y la popular novela de terror El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde .



Varias de sus novelas continúan siendo muy famosas y algunas de ellas han sido llevadas varias veces al cine del siglo XX, en parte adaptadas para niños.
Fue muy apreciado en su tiempo y siguió siéndolo después de su muerte.










Robert Louis Stevenson

Fue un novelista, poeta y ensayista escocés. Su legado es una vasta obra que incluye crónicas de viaje, novelas de aventuras e históricas, así como lírica y ensayos.
Cuando apenas contaba con dos años, su familia llevaba ya al pequeño Louis a la iglesia. Allí escuchaba las prédicas con historias, por ejemplo, sobre Caín y Abel, el Libro de Daniel o sobre del diluvio universal.


Steven tuvo desde pequeño una afición por rimar e inventar historias. Según consigna su madre en un diario sobre él, Stevenson escribió el primer quinteto en septiembre de 1855, cuando estaba a punto de cumplir los cinco años.

A partir de septiembre de 1857 Stevenson asistió a la Mr Henderson’s School, aunque por razones de salud solo podía participar en clases durante dos horas diarias. Tras pocas semanas, una bronquitis acabó con su asistencia regular a la escuela y comenzó a recibir clases particulares. Al cabo de cuatro años ingresó en la Edinburgh Academy, una escuela superior que a su vez abandonó a la edad de trece años. Luego de una breve estadía en el internado de Spring Grove en las cercanías de Londres, regresó para asistir desde 1864 a una escuela privada de su ciudad natal.

Su estilo elegante y sobrio y la naturaleza de sus relatos y sus descripciones influyeron en escritores del siglo xx
 Es el autor de algunas de las historias fantásticas y de aventuras más clásicas de la literatura juvenil como: LA FLECHA NEGRA Y EL ESTRAÑO CASO DEL DOCTOR JEKYLL Y MR. HYDE, etc.

EL EXTRAÑO CASO DEL DOCTOR JEKYLL Y MR. HYDE


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 Trata acerca de un abogado, Gabriel John Utterson, que investiga la extraña relación entre su viejo amigo, el Dr. Henry Jekyll, y el misántropo Edward Hyde.
Hyde es la personalidad demoníaca, monstruosa de Jekyll, al que horrorizan las acciones de su doble maligno, y simboliza el mal que Jekyll se reprime a sí mismo, el cual, una vez liberado, no puede controlar.
 Una de las cualidades que mas destacan en esta obra puede ser su ambientación, ya que nos lleva a las antiguas calles de Londres que en aquel entonces era un ambiente misterioso y sombrío. 
Una de las razones mas interesantes de leer esta obra es el  misterio en los personajes ya que algunos son muy llamativos. 


lunes, 8 de octubre de 2018

Juul.


Juul tenía rizos, rizos rojos como hilos de cobre, eso gritaban todos: ¡hilos de cobre! ¡tienes sangre en el pelo! ¡Caca roja! Un día Juul cogió unas tijeras y rizo a rizo se los cortó.



Juul tenía la cabeza pelada y todos le decían: ¡bola de billar! ¡cara de huevo! Por eso se puso un gorro. Al no tener pelo, el gorro le caía encima de las orejas y éstas se le salían un poco, '¡orejas de soplillo! ¡Dumbo! ¡echa a volar!', le llamaban ahora. Eso le hubiese gustado a Juul, volar muy lejos de allí. De dos rabiosos tirones Juul se arrancó las orejas. Como no tenía orejas el gorro le caía encima de los ojos impidiéndole ver, y empezó a chocarse contra las paredes, contra los otros chicos, contra las sillas, Juul veía las estrellas y empezó a bizquear. Entonces los niños empezaron a llamarle: ¡bizco! ¡Cegatón! ¡Juul es un cegatón! Juul cerró fuertemente los ojos hasta que se le salieron de las órbitas, cayeron al suelo como dos canicas calientes, pero no botaron. Tenía tanto, pero tantísimo dolor, que apenas podía pronunciar una palabra, gemía, babeaba y balbuceaba mientras los otros le decían: ¡tartaja! ¡Baboso! ja, ja, ja ¡miren, Juul no sabe hablar! Juul metió su lengua en un enchufe de la luz, se quemó media boca y su lengua, desapareció.
El dolor era tan insoportable que Juul apenas podía caminar, las piernas se le torcían y le fallaban y los chicos le decían: ¡Juul el patizampo! ¡Juul piernas torcidas! Juul se fue al tren, puso las piernas sobre las vías, cuando éste pasó dejó un gran reguero rojo.
Alguien encontró a Juul, alguien lo sentó en una silla de ruedas, y mientras Juul empujaba y empujaba para escapar los niños seguían gritándole: ¡Juul el ruedas! ¡Juul el ruedas! cuando le alcanzaron, le mancharon de porquería las ruedas y ahí donde él tenía que agarrarse para escapar. De la rabia que le dió metió sus manos en agua hirviendo, para tenerlas siempre limpias, pero estaba tan caliente, que se quemó; y le salieron ampollas y llagas que le supuraban. El médico las mandó amputar y los chicos le decían: ¡brazos de salchicha! ¡Desgraciado! Juul se hizo llevar al zoo, a la jaula de los leones, metió los brazos por los barrotes y un león se los comió.
Juul sólo era cabeza y torso y los niños decían: ¡qué pena de torso! ¡si no lo tuviese podríamos jugar al fútbol con su cabeza! Así que entre todos tiraron y tiraron hasta que le separaron la cabeza del tronco. Pero resultó que la cabeza, aunque se podía chutar, no botaba bien; y los niños, cansados, dejaron a Juul abandonado en la zona de penalti. Alguien pasó por allí, lo recogió, le dió de comer, lo mimó, le pusó un lápiz en la boca, le ofreció un papel y le preguntó: -¿pero qué te ha pasado? A lo que Juul contestó:
Yo tenía rizos rojos, como hilo de cobre
Eso me gritaban todos: ¡hilos de cobre!
¡Tienes sangre en el pelo! ¡Caca roja!
Por eso rizo a rizo, me los corté...


viernes, 5 de octubre de 2018

De la realidad a la novela, transmutaciones románticas.



Nos dice Felicidad Buendía, «La novela histórica española (1830-1844)», estudio preliminar en su Antología de la novela histórica española que:
El amor, elevado a la categoría de lo sublime y etéreo, símbolo de la espiritualidad más elevada, constituye el resorte emocional, en persecución del cual corre el hilo novelesco. Elevado a las esferas más idealistas, concebido como algo absolutamente hermoso, digno de esperanza y sacrificio, lleva, sin embargo, el sello de lo trágico e irremediable. Una fatalidad preside el amor de las parejas heroicas, protagonistas que hallando en el amor su única razón de lucha y existencia, vagan siempre por los caminos de lo inaccesible
Margarita Gautier.
Se trata de uno de los personajes femeninos más famosos de la historia. No sólo la inmortalizó Alejandro Dumas con su novela, sino que , posteriormente, a la hora de ser llevada al cine, el personaje de esta hermosa y desgraciada dama fue atribuido a Greta Garbo, y resulta del todo imposible olvidar la interpretación que de ella realiza . Su verdadero nombre era Alphonsine, pero mas tarde se hizo llamar Marie Duplessis. Nació en Normandía, en 1824. Su padre era campesino, y cuando ella aún era muy joven la vendió a un anciano. Ya por entonces , aunque sólo contaba 15 años, era muy bella y no pasaba desapercibida . Cuando fue abandonada por su “benefactor” , se empleó como planchadora, en el París que caería a sus pies, hasta que fue escalando peldaños en la categoría de sus conquistas.
No tuvo que esperar demasiado y ya se hallaba en el centro de la vida social del París decimonónico.
En sus paseos por los bulevares era admirada por todos los hombres y , como no, envidiada por todas las mujeres. Mostraba gustos excesivamente caros y le gustaba sobremanera que sus amantes acudieran siempre con algún regalo que obsequiarle. Eso sí, el regalo no podía ser cualquier cosa, siendo preferidas, por supuesto, las joyas. También era obsequiada con flores, entre las que prefería a las camelias. Sentía adoración por estas delicadas flores. Cuando acudía a la Ópera , que eran casi todas las noches, siempre le gustaba llevar camelias blancas prendidas del vestido, a la altura del pecho. Parece ser que había tres días en el mes que las camelias que lucía eran rojas, no blancas. Con esto avisaba a sus amantes de que esos días , por motivos fisiológicos, no estaba disponible para ninguno de ellos.
Según fuentes de la época, Marie dilapidaba le enorme cantidad de ingresos que percibía de sus múltiples amantes más rápidamente de lo que debiera. Llegó, incluso, a aceptar mantener relaciones con una asociación de siete componentes, y todos ellos eran amantes suyos en la misma época.
A pesar de este ritmo frenético de admiradores, Marie era realmente derrochadora. Se irá endeudando progresivamente.
Al mismo tiempo, los ingresos van reduciéndose, ya que la tuberculosis está haciendo mella en su belleza , y ya no atrae a los hombres como antes.
Según la versión novelada, la causa fundamental de su ocaso es que se cruza en su camino un amante sin recursos, y ambos se enamoran perdidamente. Abandona París y a su caterva de amantes , y se va a vivir a una tranquila casa de campo con su enamorado. Pero la familia del muchacho no acepta a Marie, ya que su mala reputación la precede, e intentan por todos los medios separarlos.
Finalmente, ella vuelve a París, sola, y cuando está a punto de morir, totalmente arruinada y abandonada por todos, él vuelve a verla y la acompaña en sus últimos momentos.
Esa es la versión romántica elaborada por Alejandro Dumas. No sabemos cuánto existe de verdad en ella. Lo que sí se sabe es que cuando Marie murió , en 1847, con menos de 23 años, solamente la acompañó un antiguo amante, el conde de Saint-Ives. Pudiera ser que se tratara de ese personaje que Alejandro Dumas nos muestra. Me gusta pensar que es así. 



martes, 2 de octubre de 2018

Mr. Stevenson



Fue un escritor escocés nacido en Edimburgo en 1850. Su pasión por la escritura nace a raíz de que su niñera le contara un cuento cada noche y lo hiciera hasta que conciliara el sueño.
Era un niño de familia acomodada hijo de un ingeniero, con lo cual, estudió derecho mas nunca ejerció la abogacía, pero su amor por las palabras era tan grande que no le dejaba vivir sin gritarle en la mente que escribiera sus constantes pensamientos a los que llamó historia.
Por su condición de salud estuvo constantemente viajando buscando un cálido lugar donde sus pulmones estuvieran cómodos y sus palabras se hicieran hechos, en una de esas travesías encuentra a una mujer llamada Fanny Osbourne y vio en ella a su futura esposa, lo curioso fue que ella había tenido un divorcio y tenía un hijo de su primer matrimonio y en esta época cosas así estaban mal visto. 
La tuberculosis ya no pudo más con su cuerpo así que cuando Stevenson tuvo 44 años, despidió al mundo con el apodo que le pusieron los semoanos  "tusitala"  (contador de historia).
creó historias importantes como: el extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde de terror,
la flecha negra y raptado e isla del tesoro.

La macabra historia del doctor Jekyll y Mr. Hyde te enredaran por su interesante desenlace hacia lo oscuro, lo tentador, y lo ambientado con smoke te hará situarte en la época y vivir cada palabra de este libro.

Lo que más llama la atención, es la doble personalidad del personaje principal, el Dr. Jekyll, que se mostraba como un hombre bueno, de buen aspecto, noble y agradable, mientras que su alter ego como una persona fría de aspecto desagradable, el cuál transmite desconfianza tan solo mirarlo este comete actos tan sádicos que las personas del pueblo son incapaces de llegar a pensar tal atrocidad del doctor Jekyll, a lo que él aprovecha y crea a Mr. Hyde, su lado oscuro, su pecado personificado, lo malo hecho persona.

lunes, 1 de octubre de 2018

Género, género, genero.






PUBLICIDAD Y GÉNERO

https://youtu.be/iC2Bdh14nY4




La novela científica.




En la época en la que se escribe la historia de El misterioso caso del doctor Jekyll y Mister Hyde había teorías penales y forenses muy curiosas. Varias escuelas de pensamiento encabezadas por Cabanis, Pinel, Esquirol y sobre todo Morel consideraban que el criminal tenía unas características físicas concretas y que era una determinada forma de degeneración hereditaria en el individuo o incluso en su familia. La criminalidad se heredaba. Posteriormente Cesare Lombroso en Italia desarrolló en 1876 su tratado titulado “Tratado antropológico del hombre delincuente” en el que refundía todas estas teorías y que se puede considerar como el nacimiento de la Criminología como ciencia. No es extraño, pues, que Stevenson aplicara estas teorías tan en boga para crear su personaje malvado. En él se dan los rasgos físicos identificables como criminal: es mas bajo que su original, produce una sensación indefinible de repulsa e incluso una deformidad que le hace andar encorvado.
   Es evidente que la pócima de Jekyll es una alegoría al respecto. En la época victoriana se empezaba entre la alta sociedad a coquetear con la droga. Las malas lenguas hablaban de la adicción a la morfina del propio Stevenson, lo que daría una perfecta excusa para advertir, en forma alegórica, de los perjuicios que pudiera ocasionar el consumo de estupefacientes. Otro personaje novelesco de la época, Holmes, es un adicto a la cocaína y Jekyll-Hyde lo es a la pócima que le trasforma. Se aprovecha también así la posibilidad de evadirse de la rígida moral victoriana. Un caballero no podía dedicarse a según que cosas -fiestas, salidas nocturnas etc.-, por lo que la droga de trasformación permite al personaje, con moral intachable, desembarazarse de su personalidad original y conseguir lo que su otro yo le impide y que consiste en disfrutar de la vida a toda costa. Sin embargo la moral queda a salvo pues esa evasión de la realidad, consecuencia de la droga, es castigada pues Hyde, después de “engancharse”, que diríamos ahora, no puede revertir otra vez en Jekyll, por lo que es condenado a permanecer en el cuerpo deforme. Constituye un aviso moral sobre la adicción a las drogas.

Para ampliar. Mujeres finiseculares: https://www.20minutos.es/noticia/2020075/0/te-y-morfina/mujer-paris-fin-de-siglo/exposicion/

miércoles, 26 de septiembre de 2018

La lechera y otras fábulas de Samaniego.

Llevaba en la cabeza
Una Lechera el cántaro al mercado 
Con aquella presteza,
Aquel aire sencillo, aquel agrado,
Que va diciendo a todo el que lo advierte 
«¡Yo sí que estoy contenta con mi suerte!» 
Porque no apetecía
Más compañía que su pensamiento, 
Que alegre la ofrecía
Inocentes ideas de contento, 
Marchaba sola la feliz Lechera, 
Y decía entre sí de esta manera: 
«Esta leche vendida,
En limpio me dará tanto dinero, 
Y con esta partida
Un canasto de huevos comprar quiero, 
Para sacar cien pollos, que al estío
Me rodeen cantando el pío, pío. 
Del importe logrado
De tanto pollo mercaré un cochino; 
Con bellota, salvado,
Berza, castaña engordará sin tino, 
Tanto, que puede ser que yo consiga 
Ver cómo se le arrastra la barriga.
Llevarélo al mercado,
Sacaré de él sin duda buen dinero; 
Compraré de contado
Una robusta vaca y un ternero, 
Que salte y corra toda la campaña, 
Hasta el monte cercano a la cabaña.»
Con este pensamiento 
Enajenada, brinca de manera, 
Que a su salto violento
El cántaro cayó. ¡Pobre Lechera!
¡Qué compasión! Adiós leche, dinero, 
Huevos, pollos, lechón, vaca y ternero. 
¡Oh loca fantasía!
¡Qué palacios fabricas en el viento! 
Modera tu alegría
No sea que saltando de contento, 
Al contemplar dichosa tu mudanza, 
Quiebre su cantando la esperanza.
No seas ambiciosa
De mejor o más próspera fortuna, 
Que vivirás ansiosa
Sin que pueda saciarte cosa alguna.
No anheles impaciente el bien futuro;
Mira que ni el presente está seguro. 

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