Caballeros 1

miércoles, 13 de febrero de 2019

San Valentín

Otra.
En San Valentín me regaló dos tetas, que sostienen impertérritas la mirada a la odiosa ley de la gravedad. Por mi cumpleaños llegaron unos pómulos, lisos y esteparios. Encontré una melena de muñeca muerta al pie del árbol de las últimas navidades.Son tus extensiones de pelo natural, querida, cuestan un riñón, me dijo. Salen juntos, beben y se divierten, él y ella. Yo me echo mucho de menos.
      Patricia Esteban Erlés.



 Alguien abre una puerta
y recibe el amor
en carne viva.
Alguien dormido a ciegas,
a sordas, a sabiendas,
encuentra entre su sueño,
centelleante,
un signo rastreado en vano
en la vigilia.
Entre desconocidas calles iba,
bajo cielos de luz inesperada.
Miró, vio el mar
y tuvo a quién mostrarlo.
Esperábamos algo:
y bajó la alegría,
como una escala prevenida.

        Ida Vitale.












Adán
Esta nueva criatura de pelo largo se entromete bastante. Siempre está merodeando y me sigue a todas partes. Eso no me gusta; no estoy habituado a la compañía. Preferiría que se quedara con los otros animales. Hoy está nublado, hay viento del este; creo que tendremos lluvia… ¿Tendremos? ¿Nosotros? ¿De dónde saqué esa palabra…? Ahora lo recuerdo: la usa la nueva criatura.
Eva
Toda la semana lo seguí y traté de entablar relaciones con él. Yo soy la que tuvo que hablar, porque él es tímido, pero no me importa. Parecía complacido de tenerme alrededor, y usé el sociable “nosotros” varias veces, porque él parecía halagado de verse incluido.
     Mark Twain ; Diarios de Adán y Eva
Anónimo: India (modificado)


Angustiada, la discípula acudió a su instructora espiritual y le preguntó:
-¿Cómo puedo liberarme, Maestra?
La instructora contestó:
-Amiga mía, ¿y quién te ata?
RETRATO.
Conozco a una muchacha generosa y valiente, siempre resuelta a sacrificarse, a perderlo todo, aun la vida, y luego a recapacitar, a recuperar parte de lo que dio con amplitud, a exaltar su ejemplo, a reprochar la flaqueza del prójimo, a cobrar hasta el último centavo.

Bioy Casares.


   


El libro de álgebra deseó convertirse en novela.
Quiso cambiar sus problemas por amor.
Nadie le advirtió sobre las incógnitas que le esperaban.

  Eileen Rada.




Él era obsesivo compulsivo, pero jamás con ella.
   Carolina Zapata.



Y ambos llegaron puntuales a la cita sin darse cuenta de que aún no se conocían.

Gustavo A. Ruíz Carrillo



Él le pidió la prueba de amor.

Ella lo dejó libre.

Livia Hernández.



Insistía en que eran las burbujas del prosecco, pero las mariposas solo aparecían cuando era él quien abría la botella.

   Alba Codutti.

FILTRO DE AMOR
PARA HACERSE QUERER, machacar en un mortero de plomo diez ojos de murciélago y una cabeza de mamba fresca hasta reducirlas a una pasta. Incorporar lentamente quince dientes de ajo crudo y disolver en bencina. Cuando la persona amada beba este filtro le crecerá de inmediato el labio superior hasta colgar por debajo de la barbilla, sus ojos perderán color, adquiriendo un aspecto protuberante, la nariz se le achatará a la manera de los cerdos, la columna vertebral, combada, formará una joroba, las articulaciones de las manos le quedarán rígidas y deformes, se le ennegrecerán los dientes y se enamorará perdidamente de usted.

   Ana María Shua.


La mujer de Capodistria.




Todos mis ancestros terminaron mal de la cabeza. También mi padre, que además fue un gran mujeriego. Ya viejo mandó a fabricar en caucho a la mujer perfecta, tamaño natural, que se podía llenar con agua caliente en las noches de invierno. La llamó Sabina, en honor a su madre.
Él era un apasionado de los trasatlánticos y por dos años vivió en uno, viajando ida y vuelta a Nueva York, con Sabina y su mayordomo Kelly. Todos los días fueron vistos entrar al comedor, con la elegante Sabina en el centro, como una hermosa borracha. La noche en que murió le dijo a Kelly: “Envía un telegrama a Demetrius y dile que Sabina murió en mis brazos y sin dolor”. Fueron enterrados juntos en las afueras de Nápoles.
   Lawrence Durrell
  La mujer gato.
Aquella mujer tenía unos ojos verdes, como los de los gatos, y eran tan iguales a los de los gatos, que hasta fosforescían en la oscuridad.
¡Qué cómodo resultaba amarla!
Porque gracias a las felinas propiedades de sus ojos, en la noche uno veía la hora del reloj, sin tener que encender la luz. Y para leer un libro en los momentos de insomnio, tampoco hacía falta encender la luz. Bastaba con decirle a ella:
—Flérida, hija, haz el favor de enfocarme los ojos al libro, que voy a leer un ratito.
En fin, era una mujer ideal. Lo malo estaba en que, a causa de su espíritu gatuno, le encantaba echarse en la tarima del brasero, y adoraba el pescado, y daba unos arañazos terribles.
Y aun esto podía perdonársele.
Lo que ya no se le podía perdonar era el que en las noches de enero se levantase de madrugada y se subiese al tejado a dar paseítos bajo la luna.
  Enrique Jardiel Poncela.

  La mujer ideal no existe.

Sancho Panza repitió, palabra por palabra, la descripción que el difunto don Quijote le había hecho de Dulcinea.

Verde de envidia, Dulcinea masculló:

-Conozco a todas las mujeres del Toboso. Y le puede asegurar que no hay ninguna que se parezca ni remotamente a esa que usted dice.
   Marco Denivi.
(Fragmento de la novela Fractura)
Siempre he pensado que la gente se ríe como es. Que podemos fingir una mirada, impostar la voz, controlar nuestros movimientos. Pero es muy difícil reírse de otra manera. Conozco risas igual de nerviosas que sus dueños. Risas de boca cerrada, que ocultan más de lo que muestran. Risas estridentes, desesperadas por llamar la atención. Algunas extrañamente largas, que no quieren terminar, como si estuvieran huyendo del dolor. Otras que van subiendo poco a poco, porque necesitan entrar en confianza. Otras que resuenan una vez, cortan el aire y se cierran con rapidez de navaja. Otras roncas por haber vivido mucho. Ninguna de estas risas se parecía a la suya.
   Neuman.




Y más materiales en la red.



Páginas y páginas a nuestra/vuestra disposición.
Estupenda página de Juan Torralba.

http://www.lenguaparatontos.es/evau-pau/4a-sintaxis/


lunes, 11 de febrero de 2019

El origen de la obra.

EL ÁNGEL DE LA MUERTE RECORRE INTERNET. PARTE 3

"Tengo una obsesión con el suicidio"

Melchert-Dinkel, que aseguró estar "obsesionado con el suicidio", se enfrenta a 15 años de prisión por dos delitos incitar a jóvenes a acabar con su vida

DAVID ALANDETE Washington 28 FEB 2011 - 01:53 CET
 
Esta es la última entrega en la que EL PAÍS cuenta la historia, reconstruida con documentos judiciales, de cómo Melchert-Dinkel, un enfermero acusado de homicidio múltiple, ha obligado a EE UU plantearse dónde acaba la libertad de expresión en Internet y dónde comienza el crimen. |
Elaine, madre del joven Mark Dybrough, que se suicidó en 2005 a los 32 años, abrió el diario británico The Sunday Mercury el 5 de mayo de 2008 y, ojeando sus noticias, se encontró con un nombre familiar: Li Dao. Era el nombre de la enfermera norteamericana que había entrado en supuesto pacto de Internet con su hijo para suicidarse. Titulaba el diario: "Un monstruo de Internet se hace amigo de los débiles para poder verles morir online". Escribía la periodista Fionnuala Bourke sobre la experiencia de Sarah Dove [el nombre es un pseudónimo], una ex adicta a la heroína de 35 años a la que William Melchert-Dinkel había intentado incitar al suicidio: "Para ganarse su confianza, Falcon Girl [otro de los nombres que usaba Li Dao] le dijo a Sarah que previamente había ayudado a un hombre de Birmingham de 32 años a matarse en 2005. Dijo que había visto al hombre morir con su cámara y le pidió a Sarah que se comprara una, para poder verla morir también".
A Elaine no le quedaba duda: ese joven de 32 años era su hijo Mark. Ella ya albergaba sospechas de que la tal Lio Dao era una sádica que incitaba a la muerte, no una persona con tendencias suicidas. Como en la información se mencionaba a Celia Blay, maestra jubilada de 65 años que había seguido la pista al enfermero que se escondía tras aquellas falsas identidades, contactó con ella. Por entonces, Celia había podido hablar con el enfermero Melchert-Dinkel, a través de un programa de chat.
Con la guardia baja, ese padre de familia de Minesota había aceptado hablar a través de videocámara. Celia había logrado hacerle una foto a la pantalla del ordenador con su teléfono y que el enfermero le pasara, finalmente, una foto suya. En aquella conversación, que luego pondría en manos de las autoridades norteamericanas, el enfermero le había confesado que había llegado a incitar al suicidio a adolescentes de 15 años. Celia le dio finalmente a Elaine el verdadero nombre de aquel ángel de la muerte, una información que había logrado a través de un registro de conexiones a la Red: William Melchert-Dinkel. Ambas comenzaron una campaña para cazarle en EE UU.
Por aquel entonces, la policía del condado de Ramsey, en Minesota, ya le pisaba los talones a Melchert-Dinkel. Los detectives habían recibido diversos correos de Celia, desde Reino Unido. Uno de ellos provenía rebotado de una dirección de Yahoo que también era propiedad del enfermero de 48 años. Finalmente, el 1 de julio de 2009, el sargento William Haider acudió a su residencia familiar. "Ya sé por qué viene", le dijo. Según explicó el agente en su declaración jurada: "Melchert-Dinkel admitió haber usado [las direcciones de correo asociadas con Falcon Girl y Li Dao] junto con el nombre Cami para asesorar, incitar y crear pactos de suicidio, típicamente por la vía del ahorcamiento, con diversos internautas... durante los pasados cuatro o cinco años... y estima que ha ayudado o incitado a unas cinco personas a cometer suicidio a través de la Red usando su ordenador".
El enfermero le entregó al agente su ordenador, que se ha usado como prueba en el juicio. Según reveló posteriormente la cadena de televisión canadiense CBC, Melchert-Dinkel acudió esa misma noche al servicio de emergencias de un hospital cercano, con una evidente crisis de ansiedad, diciendo: "Estoy obsesionado con el suicidio". La policía, mientras, encontró sus conversaciones con la estudiante canadiense Nadia Kajouji, que se había suicidado en marzo de 2008 saltando a un río. Los agentes de EE UU contactaron con los de Canadá y con Celia Blay y Elaine Dybrough, en Reino Unido. Recabaron pistas suficientes para abrir un caso. La demanda se presentó el 23 de abril del año pasado.
Se presentaron contra Melchert-Dinkel dos cargos de "asistencia al suicidio", aplicados hasta entonces a casos de eutanasia en enfermos terminales. La pena máxima a la que se enfrenta es de 15 años de prisión y 30.000 dólares [21.800 euros al cambio actual] por cada uno. "Haciéndose pasar por una joven, amable y simpática mujer que trabajaba como enfermera en una sala de urgencias de un hospital, incitaba a la gente cometer suicidio", dijo el fiscal en su acusación formal. "Admitió que sabía que la asistencia en el suicidio era ilegal, y específicamente que es ilegal en Minesota... Admitió haber entrado en pactos de suicidio con unas 10 u 11 personas de todo el mundo a través de Internet. Admitió haber pasado de asistir en el suicidio a incitar al suicidio".
Melchert-Dinkel, es cierto, no ha negado dar información copiosa sobre el suicidio ni estar fascinado por la muerte autoinfligida. Pero sus abogados han armado una estrategia de defensa que se fundamenta sobre la base de la libertad de expresión. En EE UU, la primera enmienda constitucional ampara cualquier tipo de discurso personal, siempre que no sea una incitación directa y con resultados tangibles a cometer un crimen. Si eso es lo que hizo el enfermero que se escondía tras las fachadas dulces y amables de Li Dao, Falcon Girl y Cami D, tres ángeles de la muerte, es algo que ahora dirime el juez Thomas Neuville, quien acabó de escuchar los alegatos de los abogados del caso el pasado jueves.
                     http://internacional.elpais.com/internacional/2011/02/28/actualidad/1298847602_850215.html


 Una entrada en el Blog de Roncero nos cuenta:
Llamó poderosamente mi atención la noticia de una madre que buscaba respuestas sobre el suicidio de su hija. Sin el verbo “rendirse” en su diccionario, halló al fin a un internauta que se dedicaba a inducir al suicidio a los pobres incautos, la mayoría adolescentes, que caían en sus manos
Pronto entendí que a la novela debía aportarle un tono policíaco pues, de lo contrario, el drama y la tragedia acabarían por abrumar al lector. Qué mejor condimento, pues, que el comisario Trápaga. Este personaje me perseguirá toda mi vida. Concebido físicamente desde el principio a imagen y semejanza del gran actor Juan Luis Galiardo (recordad la influencia que el cine ejerce en mí), representa la persona que todo escritor desea ser y no se atreve, al menos en mi caso. Un alter ego sin pelos en la lengua, que no piensa lo que dice porque no teme sus consecuencias.
tenía la estructura que buscaba. Tres puntos de vista, tres mentalidades distintas, tres narradores aportando su grano de arena para avanzar con agilidad hacia el desenlace

Clara dice.


Clara dice ¿Un problema real?

  • En España, se quitan la vida entre nueve y diez personas cada día
  • El suicidio es la primera causa de muerte violenta en el mundo
  • El tema continúa siendo tabú y las familias de los suicidas, grandes olvidadas
  • La OMS demanda a autoridades y gobiernos que adopten medidas
  • Del suicidio no se habla", dice rotundo Juan Carlos Pérez. Y sabe de lo que habla. Su padre se quitó la vida, dejándole doblemente huérfano: por serlo y por no poder hablar de ello. Cuando su padre murió, el silencio llenó todos los rincones y, con ello, se agrandó el sentimiento de culpa e incomprensión. Por eso, decidió estudiar el tema, y plasmó su reflexión en 'La mirada del suicida. El enigma y el estigma'.
    En él repasa, entre otros aspectos, la evolución de la consideración del suicidio a través de la historia: un pecado, un delito, una deshonra para la familia, algo romántico con una áura mística, hasta su consideración como asunto de salud pública. Sin embargo, dice, "esa áura permanece. Sigue siendo un tabú, algo maldito e innombrable".
    El suicidio sigue siendo un tabú, algo maldito e innombrable, lo que convierte a las familias en víctimas dobles
    Además de sociólogo, Juan Carlos Pérez es periodista. Recuerda que en las facultades de Comunicación se enseña que el suicidio no es noticia. "Es en cierto modo correcto, no es noticia cada caso individual, no se debe informar de métodos o detalles. Pero es también un error: sí se debe hablar del fenómeno social que supone el suicidio. En España muere más gente por suicidio que por accidentes de tráfico".
    Por eso, continúa con su cruzada. Quiere que se hable del tema. Y que el 10 de septiembre, Día Mundial de la Prevención del Suicidio, no pase sin pena ni gloria en los medios. Este año, gracias a su empeño, el asunto se 'coló' en la prensa. El principio de un largo camino


    Otras veces hemos leído este texto en El Club de lectura del Wirtz, como recordatorio de lo trabajado visita el siguiente enlace: http://defondosyformas.blogspot.com/search/label/Clara%20dice

    Suspiros de Hada.

    Cambia tu destino.
     Suspiros de Hada con todo su poder transformador. Encerrados en estas botellas encontraras el aliento de los bosques.

    Frasquito de lágrimas. Un lujo romano.


       Reminiscencias imperiales en estos receptáculos de tus sentimientos de sal.

    Prisma solar.

    Hermosísima frasca , muy frágil,En su interior atesora  rayos del sol. Si los liberas puedes llenarla con tus sueños.








    https://culturainquieta.com/es/arte/escultura/item/14917-el-detallista-universo-interior-en-miniatura-de-la-japonesa-kiyomi.html?

    martes, 5 de febrero de 2019

    la Fundación.

    Tomás.-Asel Asel.-¿Qué? Tomás.-¿Nunca te has preguntado si todo esto es…real? Asel.-¿La cárcel? Tomás.-Sí Asel.-¿Quieres volver a la Fundación? Tomás.-Ya sé que no era real. Pero me pregunto si el resto del mundo lo es más…También a los de fuera se les esfuma de pronto el televisor, o el vaso que querían beber, o el dinero que tenían en la mano…O un ser querido…Y siguen creyendo, sin embargo, en su confortable Fundación…Y alguna vez, desde lejos, verán este edificio y no se dirán: es una cárcel. Dirán: parece una Fundación…Y pasarán de largo. Asel.-Así es Tomás.-¿No será entonces igualmente ilusorio el presidio? Nuestros sufrimientos, nuestra condena… Asel.-¿Y nosotros mismos?

    Agatha Christie


    Agatha Christie 3.jpg
     Fue una escritora y dramaturga británica especializada en el género policial, por cuyo trabajo tuvo reconocimiento a nivel internacional. A lo largo de su carrera, publicó 66 novelas policiales, 6 novelas rosas y 14 historias cortas —bajo el pseudónimo de Mary Westmacott—, además de incursionar como autora teatral en obras como La ratonera o Testigo de cargo.
     Recibió una educación privada hasta su adolescencia y estudió en diversos institutos de París. Mientras trabajaba como enfermera durante la Primera Guerra Mundial, publicó su primera novela, El misterioso caso de Styles (1920), donde introdujo por primera vez el personaje del detective Hércules Poirot.


    Christie recibio sus primeros estudios en casa, de la mano de sus padres y a los 16 años pudo estudiar en un escuela en París, canto, baile y piano.


    Tras un primer divorcio, Christie se casó con el arqueólogo Max Mallowan, con quien realizó varias excavaciones en Oriente Medio que luego le servirían para ambientar alguna de sus más famosas historias, al igual que su trabajo en la farmacia de un hospital, que le ayudó para perfeccionar su conocimiento de los venenos.

    La obra de Christie se extiende a lo largo de más de cincuenta años, con personajes como Miss Marple o Poirot, siendo clasificada como novela enigma. De entre sus novelas habría que destacar títulos como Diez negritos, Asesinato en el Orient Express, Tres ratones ciegos, Muerte en el Nilo, El asesinato de Roger Acroyd o Matar es fácil, entre otros muchos. Las adaptaciones al cine de su obra se cuentan por decenas.

    Además de estas obras, Agatha Christie también se dedicó a la novela romántica bajo el seudónimo de Mary Westmacott.

    Christie recibió numerosos premios y distinciones a lo largo de su carrera, como el título de Dama del Imperio Británico o el primer Grand Master Award concedido por la Asociación de Escritores de Misterio.

    Agatha Christie murió en Wallingford el 12 de enero de 1976.

    En la obra "Diez Negritos" podemos contemplar la perversa mente de la autora al escribir minuciosamente las escenas de crímenes y pensar cada dialogo, cada escenario, cada sensación para hacernos sentir a los lectores tan adentro de la historia como si formásemos parte de ella y enredarnos hasta llegar al final de la trama. 

    viernes, 1 de febrero de 2019

    Literatura.




    Imagen de Luís Eduardo Aute.

    LINGUA CASTELÁ E LITERATURA II
    A.-Lo que hizo de la poesía de Gil de Biedma un resultado pleno de su tiempo, no fue sólo la comprensión del papel y la conciencia del individuo en sociedades contemporáneas, sino la distancia, el alejamiento, con que se mira a sí mismo, a sus actos y pasado. Como si hubiese sido vigilado por la moral, la lengua y los ojos, del Otro que nos acompaña. Ironía, aliteraciones, desenfado, rimas internas, máscaras, asonancias, sordina, cambios rítmicos, refracciones, parodia y desdoblamientos son las claves de su lenguaje.
    La fundamental experiencia del vivir —escribió en El pie de la letra — está en la ambivalencia de la identidad, en esa doble conciencia que hace que me reconozca —simultánea o alternativamente— uno, unigénito, hijo de dios, y uno entre otros tantos, un hijo de vecino. El juego de esas contrapuestas dimensiones de la identidad, que sólo en momentos excepcionales logran reposar una en otra, que incesantemente se espían y se tienden mutuas trampas, cuando no se hallan en guerra abierta, configura decisivamente nuestra relación con nosotros mismos y nuestras relaciones con los demás. Era ésa la experiencia, creía yo, que debe servir como supuesto básico de todo poema contemporáneo.
    Poesía de la experiencia que continuó no una tradición «española», pero si «occidental», desde los tiempos cuando López Velarde y Cernuda, Eliot y Manuel Machado hicieron de la ironía y la dicción coloquial laforguiana, los instrumentos literarios de la modernidad. El orden y las melodías de los poetas del dieciocho desaparecieron al ser arrojados de la historia sus valores y sentido de la vida. El poeta moderno inventó nuevos signos, descubrió otros significados para dar imagen a un mundo sin rostro, y como remedio a su abandono, volvió sobre sí mismo, sobre lo único que posee, su adentro, su otro yo, que ofrece a todo el mundo para salvarse con las palabras, no sacralizadas, como uno mas entre la multitud. Poesía de la experiencia que no imita la realidad o las ideas, sino que propone un simulacro de ellas en el poema.
    PRIMERA PARTE (1.0 PUNTOS)
    1. Resume el contenido del texto. Si lo prefieres, puedes optar por elaborar un esquema ordenado que ponga de relieve las ideas principales.

    SEGUNDA PARTE (2.0 PUNTOS)

    2. Redacta un comentario crítico sobre el texto, manifestando tu acuerdo o desacuerdo con las ideas contenidas en él. Recuerda que debes elaborar un texto propio, argumentativo, bien organizado, redactado con corrección y adecuación.

    TERCERA PARTE (7.0 PUNTOS)

    4 Explica la relación de García Lorca con el teatro renovador de posguerra(1.5 puntos)

    4.- Localiza el siguiente fragmento en la literatura de posguerra. Explica las características de la literatura de ese período (1.5 puntos)

    B.- Tú no la mataste. Estaba muerta. Yo la maté. ¿Por qué? ¿Por qué? Tú no la mataste. Estaba muerta. Yo no la maté. Ya estaba muerta. Yo no la maté. Ya estaba muerta. Yo no fui. No pensar. No pensar. No pienses. No pienses en nada. Tranquilo, estoy tranquilo. No me pasa nada. Estoy tranquilo así. Me quedo así quieto. Estoy esperando. No tengo que pensar. No me pasa nada. Estoy tranquilo, el tiempo pasa y yo estoy tranquilo porque no pienso en nada. Es cuestión de aprender a no pensar en nada, de fijar la mirada en la pared, de hacer que tú quieras hacer porque tu libertad sigue existiendo también ahora. Eres un ser libre para dibujar cualquier dibujo o bien para hacer una raya cada día que vaya pasando como han hecho otros, y cada siete días una raya más larga, porque eres libre de hacer las rayas todo lo largas que quieras y nadie te lo puede impedir.
        Tiempo de silencio
    5. Explica, a partir del fragmento siguiente , el género teatral al que pertenece, el autor del texto y su situación en el conjunto de su obra dramática: (1.5 puntos)

    REZO LATINO DEL SACRISTÁN Qui sine peccato est vestrum, primus in illan lapidem mittat.
    El sacristán entrega a la desnuda la vela apagada y de la mano la conduce a través del atrio, sobre las losas sepulcrales... ¡Milagro del latín! Una emoción religiosa y litúrgica conmueve las conciencias y cambia el sangriento resplandor de los rostros. Las viejas almas infantiles respiran un aroma de vida eterna. No falta quien se esquive con sobresalto y quien aconseje cordura. Las palabras latinas, con su temblor enigmático y litúrgico, vuelan del cielo de los milagros.
    SERENÍN DE BRETAL
    ¡Apartémonos de esta danza!
    QUINTÍN PINTADO También me voy, que tengo sin guardas el ganado.
    MILÓN DE LA ARNOYA ¿Y si esto nos trae andar en justicias ?
    SERENÍN DE BRETAL
    No trae nada.
    MILÓN DE LA ARNOYA
    ¿Y si trujese?
    SERENÍN DE BRETAL ¡Sellar la boca para los civiles, y aguantar mancuerda!
    Los oros del poniente flotan sobre la quintana. MARI-GAILA, armoniosa y desnuda, pisando descalza sobre las piedras sepulcrales, percibe el ritmo de la vida bajo un velo de lágrimas. Al penetrar en la sombra del pórtico, la enorme cabeza del idiota, coronada de camelias, se le aparece como una cabeza de ángel. Conducida de la mano del marido, la mujer adúltera se acoge al asilo de la iglesia, circundada del áureo y religioso prestigio, que en aquel mundo milagrero, de almas rudas, intuye el latín ignoto de las DIVINAS PALABRAS
    6. Sitúa los poemas en la trayectoria poética de su autor. Explica tu localización: (3.0 puntos)

    A.- Si he perdido la vida, el tiempo, todo

     lo que tiré, como un anillo, al agua,

     si he perdido la voz en la maleza,

    me queda la palabra.

    Si he sufrido la sed, el hambre, todo  

     lo que era mío y resultó ser nada,

     si he segado las sombras en silencio,

    me queda la palabra.

    Si abrí los labios para ver el rostro

    puro y terrible de mi patria,            


     Si abrí los labios hasta desgarrármelos,

     me queda la palabra.

            Blas de Otero








    B.- Tristes guerras
    si no es amor la empresa.
    Tristes, tristes.
    Tristes armas
    si no son las palabras.
    Tristes, tristes.
    Tristes hombres
    si no mueren de amores.
    Tristes, tristes.
    Miguel Hernández, Cancionero y romancero de ausencias. Ed. Espasa