¡Ay Dios, qué buen caballero - fue don Rodrigo de Lara
que mató cinco mil moros - con trescientos que llevaba!
Si queste muriera entonces - ¡qué grande fama dejara!
no matara a sus sobrinos - los siete infantes de Lara
ni vendiera su cabezas - al moro que las llevaba.
Ya se trataban sus bodas - con la linda doña Lambra.
Las bodas se hacen en Burgos - las tornabodas en Salas;
Las bodas y las tornabodas - duraron siete semanas:
Las bodas fueron muy buenas - mas las tornabodas malas.
Ya convidan por Castilla, - por Castilla y por Navarra:
tanta viene de la gente - que no hallaban posadas,
y aún faltan por venir - los siete infantes de Lara.
Helos, helos por do vienen - por aquella vega llana;
Sálelos a recibir - la su madre doña Sancha. (vv. 1-14)
Rodrigo y Sancha se destacan en la configuración del romance desde elsegundo hemistiquio. Este arranque muestraun momento especial de la leyenda, la configuración de los nombres y las relaciones que estos promueven transparentan la crisis en el seno de la familia: cómo en las tornabodas se inicia el drama, quién lo llevará a cabo y su destinataria final.
ResponderEliminar-A mi me dicen don Rodrigo, - y aun don Rodrigo de Lara
ResponderEliminarcuñado de Gonzalo Gustos, - hermano de doña Sancha;
por sobrinos me los hube - los siete infantes de Salas; (vv. 9-11)
[...]
-Si a ti te dicen don Rodrigo, y aun don Rodrigo de Lara,
a mi Mudarra González, - hijo de la renegada;
de Gonzalo Gustos hijo - y anado de doña Sancha;
por hermanos me los hube - los siete infantes de Salas. (vv. 14-17)