“Como se arranca el hierro de una herida
su amor de las entrañas me arranqué,
aunque sentí al hacerlo que la vida
me arrancaba con él”
Unha vez tiben un cravo
cravado no corazón,
y eu non m´acordo xa s´era aquel cravo
d´ouro, de ferro ou d´amor."
“Una vez tuve un clavo
clavado en el corazón,
y yo no me acuerdo si era aquel clavo
de oro, de hierro o de amor”
“¡Ay, a veces me acuerdo suspirando
del antiguo sufrir!
¡Amargo es el dolor, pero siquiera
padecer es vivir! “
“E doumo Dios e arrinqueimo
mais…¿quén pensara?…Despois
xa non sentín máis tormentos
nin soupen qu´era delor;
soupen so que non sei qué me faltaba
en donde o cravo faltóu,
e seica… seica tiven soidades
d´aquela pena… ¡Bon Dios!”
“Y diómelo Dios y lo arranqué,
pero… ¿quién lo imaginara?… Después
ya no sentí más tormentos
ni supe lo que era dolor;
supe tan sólo que no sé qué me
faltaba en donde el clavo faltó,
y me parece… me parece que tuve añoranza
de aquella pena… ¡Buen Dios!”
No hay comentarios:
Publicar un comentario